Reportajes

AGROPAL, la innovación al servicio de los socios y el medio ambiente

06-02-2017 Cooperativas Agro-alimentarias

La cooperativa Agropal ha conseguido convertir un subproducto agrario, la paja del cereal, en un recurso rentable y con un claro beneficio medioambiental, a través de su transformación en biomasa. De momento, ha instalado una caldera en su fábrica de Quesos Cerrato y otra en una deshidratadora de forrajes, diseñadas a medida para funcionar con el pellet procedente de la paja y que están consiguiendo un importante ahorro de costes. Esta tecnología será trasladada a otros procesos de sus 25 centros de producción y transformación.

Agropal (Agropecuaria Palentina Sociedad Cooperativa Limitada) es un importante grupo alimentario de Castilla y León con implantación en varias provincias de la región (Palencia, Valladolid, Zamora, León y Salamanca) y en Cantabria.
Prácticamente desde sus inicios, la cooperativa ha basado su estrategia empresarial en la diversificación y en su capacidad de mejora continua, donde la investigación y la innovación han resultado apuestas claras para garantizar el futuro del grupo y de la rentabilidad de los socios.

En esta línea, la cooperativa ha desarrollado en los últimos años varios proyectos de investigación y participa en los proyectos europeos Sucellog y SCOoPE, dirigidos por Cooperativas Agro-alimentarias de España. El proyecto SCOoPE pretende alcanzar un mayor nivel de eficiencia energética en el sector lácteo, cárnico, zumos y transformados y secaderos; mientras que el proyecto Sucellog tiene como objetivo impulsar la creación de centros de biomasa en las cooperativas.

Paralelamente, Agropal ha desarrollado dos proyectos ya implantados en sus centros, relacionados con el aprovechamiento de la paja del cereal como biocombustible: el horno de biomasa en la planta deshidratadora de Villoldo (Palencia) y la caldera de vapor en la fábrica de Quesos Cerrato en Baltanás (Palencia).

Según los responsables de Agropal, “la cooperativa ya no solo tiene que estar orientada a ofrecer servicios a los socios, sino que tiene que ser motor de oportunidades. Para ello tiene que desarrollar nuevos proyectos que supongan oportunidades de futuro; el impulso de proyectos de I+D, enfocados a dar soluciones a problemas concretos –en este caso el excedente de paja-, es nuestro prioridad para hacer frente a la difícil situación en la que se encuentra el sector agrario hoy en día”.

Qué hacer con la paja
Durante los últimos años, incluso décadas, los agricultores han visto en la paja de cereal un problema, ya que tenían que hacer frente al importante excedente de paja y gestionar su eliminación, muchas veces a base de la quema de rastrojos en el campo. Pero esta práctica está prohibida actualmente por los problemas ambientales que genera y por el riesgo de incendios.

La paja ha dejado de tener valor y se ha convertido en un estorbo. Las opciones son el empacado y retirada de la finca o el picado para dejarlo como aportación tipo “enmienda” al terreno, y ambas operaciones suponen un coste añadido para el agricultor.

El empacado y retirada supone un coste muy elevado que precisa de instalaciones para guardarlo. De lo contrario, habrá que dejarlo hacinado a la intemperie y las pérdidas son tan grandes que muchas veces la venta de lo que no se estropea no cubre los gastos. Otra de las alternativas es el picado en campo, pero no da buenos resultados para los agricultores, encarece el cultivo, y en muchas ocasiones, la cantidad de paja existente es excesiva para poder incorporarla a la tierra de manera adecuada y perjudica la nascencia del cultivo.

Un combustible barato y ecológico
El objetivo de Agropal es conseguir un uso energético de la paja de cereal, ya que este biocombustible tiene un poder calorífico similar al de los combustibles fósiles, pero es más barato y más ecológico.

El proyecto consta de dos partes complementarias. En primer lugar hay que conseguir un combustible herbáceo densificado y homogéneo y, por otro, conseguir los equipos (calderas y hornos) que funcionen sin problemas con este combustible.

Así, la cooperativa instaló una caldera de vapor en su fábrica de Quesos Cerrato. En esta planta, la demanda de vapor está asociada a los procesos de pasteurización o tratamiento térmico de la leche, cuajado, preparación, concentración de suero y limpieza. La nueva caldera es un modelo hecho a medida para este combustible, que sustituyó a la vieja caldera de gas, y se han obtenido ahorros de entre el 55 y el 60%, dependiendo de las fluctuaciones del coste del gas y la materia prima.

Con la misma filosofía y objetivos, Agropal llevó a cabo la instalación de una caldera de biomasa apta para consumir pellet de paja de cereal en la planta deshidratadora de Villoldo. La nueva caldera sustituyó a un quemador de combustible fósil (fuel-oil y gasoil), lo que ha supuesto un importante ahorro de costes en el proceso de deshidratado de forrajes.

Agropal, un poco más de cerca
Agropal fue creada en 1971 por un grupo de agricultores con el objetivo de comercializar sus productos y la distribución de los inputs necesarios para sus explotaciones.
Hoy, Agropal es uno de los grupos agroalimentarios más grandes de España, y la segunda cooperativa más importante en Castilla y León, con una facturación de más de 250 millones de euros, 350 empleados y más de 6.000 socios.

Agropal se dedica a la comercialización de cereales, fertilizantes, gasóleos, fitosanitarios, semillas, alfalfa y forrajes, con más de 35 centros productivos en Castilla y León y Cantabria. Produce, elabora y comercializa leche y quesos bajo la marca Cerrato, y legumbres envasadas bajo la marca Agropal. Asimismo, comercializa suministros y productos de la cooperativa y de otros productores en sus supermercados Cereaduey (cuenta ya con 6 establecimientos), además de la comercialización de terneros con la marca de garantía 'Carne de Cervera' y de lechazos en las propias tiendas de la cooperativa.

El grupo alimentario Agropal está presente en toda la cadena alimentaria, desde la producción de las materias primas, agrarias y ganaderas, la transformación de sus productos, manteniendo altos niveles de calidad y trazabilidad desde el origen, hasta la comercialización y la distribución de todo lo que elabora. Agropal camina hacia un modelo cooperativo europeo que ha integrado ya a más de una docena de cooperativas en los últimos años.