Reportajes

Retos europeos del sector agrario en 2018

19-01-2018 Cooperativas Agro-alimentarias

En 2018 la UE se enfrenta a una serie de retos que determinarán su futuro. En el caso del sector agrario y español, además, se plantean una serie de circunstancias que serán claves para su futuro. La Comisión Europea presentó en 2017 su Libro Blanco, que abrió el debate sobre el futuro de la UE. El resultado de ciertas elecciones en algunos países en 2018, junto con las elecciones europeas del 2019, determinarán además el futuro de la UE a corto y medio plazo.
Veamos los retos más importantes para el sector agrario en 2018:

• Elecciones
Alemania
: el pasado 24 septiembre se celebraron elecciones legislativas en Alemania, primer contribuidor a la UE y clave en todas sus políticas, donde el partido más votado la CDU de Angela Merkel necesita apoyos para gobernar. Tras fracasar la negociación con los liberales y los verdes, el pasado 12 de enero se llegó a un principio de acuerdo con la SPD de Martin Shulz (antiguo presidente del Parlamento Europeo). Este acuerdo, que debe ser ratificado por los militantes de este partido, ha sido bienvenido por las instituciones comunitarias y la mayoría de países porque da estabilidad al principal país de la UE para abordar las importantes discusiones que se tendrán en 2018 y avanzar en políticas integradoras. En concreto, se desarrollará el debate de las propuestas de Francia sobre la reforma del euro, la unión bancaria y la política económica de la UE, además de la propuesta de las próximas perspectivas financieras de la UE y las discusiones en política de defensa, inmigración y Brexit. En materia de Agricultura, todavía el Gobierno debe nombrar gabinete de ministros una vez ratificado el acuerdo por el SPD. En ausencia de gobierno estable en Alemania las discusiones sobre el futuro de la UE y todo lo que conlleva se ralentizará.

Italia: el 4 de marzo se celebran las elecciones legislativas en Italia, unas elecciones también clave para la UE por ser Italia la tercera economía del euro, además de un país grande fundador de la UE. Las encuestas dan ventaja al partido euroescéptico Movimiento 5 Estrellas, cuyo líder ha mostrado públicamente su apoyo a Nigel France, el europarlamentario británico artífice del Brexit. En todo caso, de lo que salga en Italia en marzo dependerá en gran medida la estabilidad y el avance que se le pueda dar a la UE.


• Futuro Presidente de la Comisión Europea: a finales del 2019 se elegirá formalmente al nuevo Presidente de la Comisión Europea, ya que el actual presidente Juncker no quiere renovar en su cargo. 2018 es clave al respecto porque en noviembre en Finlandia se celebra el Congreso del Grupo Popular Europeo (EPP), el grupo político mayoritario en la UE, donde se elegirá su candidato. En principio, el candidato que cobra más fuerza es el Jefe Negociador de la UE en el Brexit, el antiguo ministro de Agricultura de Francia, Michel Barnier cuya negociación del Brexit está siendo del agrado de los Jefes de Estado (aunque habrá que ver el resultado final). Barnier ya se presentó como candidato a Presidente de la Comisión Europea, pero en la votación interna del EPP fue derrotado por Juncker. Otra candidata con fuerza es la actual comisaria de Competencia, la danesa Magrethe Vestager, que está teniendo mucha popularidad porque está haciendo frente a gigantes empresariales mundiales como Google o Apple, infiriéndoles grandes multas y destapando sus tramas en la llamada “optimización fiscal”. Vestager, miembro del Grupo ALDE (tercera fuerza política en el Parlamento Europeo) y al que Macron pertenece, ya se ha incorporado a la carrera de la elección del Presidente de la Comisión debido a que el Presidente de Francia le ha mostrado su apoyo. Por otra parte, el Grupo Socialista Europeo (S&D) también elegirá su candidato, en el que se barajan la Alta Representante de la UE en Política Exterior, Federica Mogerini, el actual vicepresidente de la Comisión Europea, el holandés Frans Timmermans o el comisario Económico, el francés Pierre Moscovici (que ha mostrado públicamente su disposición). El partido que gane las elecciones europeas tendrá casi todas las posibilidades de elegir al Presidente de la Comisión.

• Presidencia UE. La Presidencia del Consejo de la UE en 2018 será ostentada por Bulgaria en el primer semestre y Austria en el segundo. Las prioridades de la Presidencia búlgara en materia de agricultura serán el futuro de la PAC, las negociaciones comerciales en curso, iniciativa de la Comisión sobre la cadena alimentaria y situación de los mercados. En lo que se refiere a Austria, habrá que ver en los próximos meses qué enfoque adopta respecto a la UE su nuevo Gobierno (una coalición donde está presente la extrema derecha), que ya ha manifestado públicamente que no considera necesario aumentar el presupuesto comunitario en las próximas perspectivas financieras.

• Futuro Presupuesto UE. El 28 de junio la Comisión Europea publicó su reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE, documento que forma parte del Libro Blanco sobre el Futuro de la UE junto con otros 4 documentos (globalización, dimensión social, unión económica y monetaria, defensa europea). Estas publicaciones reflexionan en voz alta sobre el futuro del presupuesto de la UE, se menciona la PAC e incluye una opción de cofinanciación de los pagos directos. Los pasados 8 y 9 de enero la Comisión Europea organizó una Conferencia de Alto Nivel sobre el presupuesto comunitario, cuyo resultado para los defensores de un presupuesto sólido y una partida fuerte para la PAC fue mejor de lo previsto. El comisario de Presupuesto, el alemán Günter Oettinger, desveló que la propuesta de la Comisión sobre las próximas perspectivas financieras la presentará en mayo de este año con el objetivo de llegar a un acuerdo final antes de las elecciones europas que tendrán lugar en mayo de 2019. Afirmó con rotundidad que lo ideal sería aumentar el presupuesto comunitario para llegar a una cifra de entre 1,11%-1,12% de la Renta Nacional Bruta de la UE (actualmente es el 1%). Es necesario cubrir el agujero del Brexit en el presupuesto comunitario, unos 13.000 millones de euros anuales, para lo cual el Comisario afirmó que propondrá que el 50% de este montante sean recortes y el otro 50% nuevas aportaciones (planteando la posibilidad de 20%-80% respectivamente). Indicó que las grandes políticas como Cohesión y PAC sufrirán recortes, pero no de forma radical, y que habría dos partidas que no se reducirán: Jóvenes (Erasmus) e innovación (Horizonte 2020). También planteó que este dinero nuevo podría venir en parte de nuevos ingresos al margen de las aportaciones nacionales, como ingresos por derecho de emisiones ETS (European Emission Trading System) o alguna tasa europea a los plásticos.

Fue en una conferencia con un discurso estelar del Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania donde dijo que Alemania (el mayor contribuyente al presupuesto en valor absoluto porque, en valor relativo es Luxemburgo) no es contribuyente neto sino “ganador neto”, porque para que Alemania le vaya bien, a la UE le debe ir bien, y que un 1 euro que aporta al presupuesto comunitario le aporta 4 euros de beneficio (dando a entender que estaría de acuerdo en una subida de la aportación nacional). Los representantes de los Gobiernos de Polonia y Hungría (caracterizados últimamente por su escepticismo hacia la UE) dejaron claro que el presupuesto de la UE es clave para su desarrollo, indicando que para Polonia la PAC y la Política de Cohesión no deben sufrir recortes. La otra cara de la moneda fueron las declaraciones de los gobiernos de Suecia y Austria, que afirmaron que no creen que haya que aumentar el presupuesto comunitario, ya que si hay menos países en la UE, su presupuesto también debe disminuir. Por su parte, el Secretario de Estado español de Presupuesto apuntó sus prioridades y el apoyo explícito a un presupuesto importante para la PAC.

Como conclusión de la Conferencia, hubo un amplio apoyo a favor del aumento del presupuesto de la UE, incluso por los países del Este (muy importante en el contexto político actual). Sin embargo, la declaración de algunos contribuyentes netos como Austria y Suecia, y la filtración a la prensa de la carta de Francia a la Comisión donde explicita que la PAC ya no es su primera prioridad, hará que el debate sea complicado para llegar a un acuerdo. Lo que está claro es que, como dijo el Comisario Oettinger en la reunión que tuvo con el COPA-COGECA, deben ser los Jefes de Estado quienes se manifiesten y apoyen la PAC, de lo contrario él solo no podrá mantener el presupuesto actual para esta importante política. La salida del Reino Unido puede ser positiva en este caso para que haya un apoyo claro a un mayor presupuesto. Hasta ahora, el Reino Unido había sido quien había bloqueado un mayor presupuesto (propuesto por la Comisión Europea) y fomentado los recortes, arrastrando a países con un peso político menor que compartían el enfoque. Con la ausencia del Reino Unido, estos países se encontrarán sin su “guía”, y esperemos que provoque un mayor apoyo a un presupuesto UE fuerte.

• Reforma de la PAC: el pasado 29 de noviembre la Comisión Europea presentó su Comunicación sobre la Reforma de la PAC. El comisario Hogan tiene la intención de presentar su propuesta antes de las vacaciones de verano con el objetivo de ser aprobada en los trilogos antes de las elecciones europeas. En todo caso la próxima reforma de la PAC que presente la Comisión Europea estará condicionada a lo que se acuerde en materia presupuestaria. En la Comunicación se desvela por dónde va a ir dicha propuesta. El ámbito medioambiental es clave en este sentido con el objetivo de legitimar ante la sociedad la política agraria y dejar claro que la UE es quien lidera la lucha mundial contra el cambio climático y así lo reflejan sus políticas. En todo caso, es preocupante que la Comunicación deje de hablar sobre el mercado, la competitividad, la concentración de la oferta, el valor añadido etc. Una característica de esta nueva PAC será la propuesta de la Comisión sobre el nuevo “Delivery model” donde los Estados Miembros adoptarían las herramientas dentro de un menú para cumplir los objetivos europeos preestablecidos. Al margen del riesgo real de renacionalización de la PAC y de afectación al mercado interior dejando de lado la “C” de Común de esta política, las razones por las que la Comisión presenta esta propuesta son fruto de la experiencia y la actitud del conjunto de Estados y de organizaciones. En el marco actual tanto los Estados Miembros, como las organizaciones de agricultores y ONGs critican a la PAC por burocrática. En el marco de estas críticas, donde países que apoyan la PAC la critican abiertamente por su burocracia, la Comisión no quiere que la acusen más de ser la culpable de esta burocracia y delega en los Estados miembros su aplicación.

• Brexit: en el Consejo de Jefes de Estado de diciembre acordaron que las negociaciones entre la UE y el Reino Unido habían avanzado lo suficiente en las tres premisas (ciudadanos, frontera irlandesa y liquidación de cuentas) y en marzo se abrirán las negociaciones para la fase de transición que debe acordarse antes de octubre de 2018 (para dar tiempo a su ratificación antes de abril 2019), abriéndose posteriormente la negociación sobre la futura relación mutua. La Comisión Europea está negociando ordenadamente con un Jefe Negociador de la UE, Michel Barnier, a la cabeza que, junto con la firmeza y unión de todos los países de la UE, está haciendo que el Reino Unido se dé cuenta por fin de los problemas que tendrá al salirse de la UE. Los datos económicos del Reino Unido no dejan de empeorar desde el referéndum de salida, los problemas de mano de obra en este país (que vienen principalmente de la UE) ya se están haciendo notar, y las grandes empresas y sectores -como las finanzas y coches- ya están presionando al Gobierno Británico, que ya ha declarado que no quiere estar ni en el mercado único ni en la unión aduanera, con lo que el modelo de relación que se negociaría sería un acuerdo tipo CETA, pero que incluya más sectores y ámbitos como la defensa, finanzas etc. Además, el Reino Unido ha dicho que quiere un periodo transitorio que llegaría hasta diciembre de 2020, continuando con su aportación al presupuesto comunitario hasta entonces. El sector agrario es un actor muy implicado en las negociaciones. El COPA- COGECA ya se ha reunido varias veces con Barnier para que este sector sea una prioridad en las negociaciones. Según varios estudios, España y su sector agrario son uno de los más afectados por el Brexit. 2018 será un año clave para el Brexit, y la mirada está puesta en octubre para saber si hay acuerdo en el periodo transitorio. En todo caso, desde la Comisión Europea indican que no hay que confiarse, todos los escenarios son posibles, incluso el no acuerdo y, por lo tanto, las empresas y sectores deben tenerlo en cuenta. Hasta ahora, lo único seguro es que el Reino Unido estará fuera de la UE el 29 de marzo del 2019 a las 12 de la noche.

• Cadena alimentaria: Cooperativas Agro-alimentarias, junto a otras organizaciones europeas, lleva más de 10 años trabajando en las instituciones comunitarias sobre la necesidad de contar con una legislación comunitaria para luchar contra las prácticas comerciales desleales en el sector agrario. Varios son los factores por los que hasta ahora no la ha habido (posición de los países antiregulacion UE, presión de los supermercados europeos, etc.). Sin embargo, ya la DGAGRI trabaja en una propuesta que se acordará en Colegio Comisarios el 11 de abril, a partir de la cual se empezará a discutir en el Consejo y en el Parlamento Europeo. Desde el sector europeo, y en concreto, desde el español se ha trabajado mucho apoyándose en la Ley Española de Cadena Alimentaria, ley muy positiva pero insuficiente, teniendo en cuenta que estamos en un mercado único europeo. La mayoría de países han legislado de una u otra forma en sus territorios, el Parlamento Europeo ha dejado ya claro en varias de sus Resoluciones la necesidad de que haya una legislación europea, todo el sector agrario del COPA-COGECA lo lleva pidiendo desde hace años y ya hay experiencia en la materia con la Directiva 2005/29, que establece medidas para luchar contra las practicas comerciales desleales en las relaciones consumidor-empresas, con lo cual no se entiende la reticencia entre algunos países y la administración comunitaria hasta ahora. En todo caso, la maquinaria en la Comisión para presentar una propuesta ya se ha puesto en marcha a través de una consulta pública que se cerró el año pasado, donde el 87% de las respuestas quieren una legislación europea. Ahora, desde el sector agrario, se trabaja para que dicha propuesta sea lo más eficaz posible, y que se llegue a un acuerdo en esta legislatura.

• Acuerdos comerciales. Con la elección de la nueva Administración Americana que muestra su animadversión al comercio, la UE se está erigiendo a la cabeza del fomento del comercio internacional. El año 2018 será clave porque se esperan acuerdos en los primeros meses del año con MERCOSUR y México, y se empezarían las negociaciones con países como Nueva Zelanda, Australia, Chile, Indonesia y Filipinas, además del comienzo del proceso de ratificación del buen acuerdo alcanzado con Japón. El sector agrario es de los más implicados, siendo el que está dirimiendo las negociaciones actuales con Mercosur y México, y donde tiene mucho que decir en el resto de las negociaciones. También están las negociaciones para adoptar la Sentencia del Tribunal de Luxemburgo con Marruecos, y negociaciones con Túnez y Jordania, países clave para España y su sector agrario. A nivel general, al sector agrario y agroalimentario español le interesa este nuevo impulso de la Comisión Europea a los acuerdos comerciales. Nuestros principales productos como vino, aceite de oliva, frutas y hortalizas y carne son exportadores netos. Sin embargo es clave encontrar equilibrios entre productos ofensivos y defensivos, y también trabajar en la eliminación de las barreras no arancelarias, que a la postre indican si un acuerdo es positivo o no tanto.

• Cambio Climático: en diciembre de este año se celebrará en Polonia la COP 24, donde se quieren desarrollar los reglamentos de aplicación de la puesta en marcha del Acuerdo de Paris para que entre en vigor en 2020. El acuerdo de Paris se basa en la aplicación de los Planes nacionales que cada país presentó para contribuir al mismo. En este sentido, si se aplican tal y como han sido presentados no se llegaría a los 2 grados establecidos (por exceso) en el acuerdo, por lo que es necesario revisar dichos planes para ser más ambiciosos. En materia de agricultura en 2018, el Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico deberá examinar los temas y presentar sus propuestas de cara a la próxima COP24. Además, se seguirá trabajando en las medidas propuestas de la UE para luchar contra el cambio climático: propuesta de directiva de energías renovables, LULUCF, paquete de aire limpio, Directiva ETS, etc. son ejemplos del trabajo que tiene el sector agrario en este año en materia climática.