Reportajes

Rutas modernistas, visitas a cooperativas, degustaciones gastronómicas... y mucho más

16-11-2007 Cooperativas Agro-alimentarias

Con motivo de la celebración de Expotural 2007 (Feria de Turismo Rural), del 2 al 4 de noviembre en el Recinto Ferial Juan Carlos I de Madrid, CCAE difundirá material informativo sobre cómo pasar unos días entretenidos realizando interesantes rutas relacionadas con las cooperativas españolas y los productos que elaboran.

El turismo cooperativo contribuye a mantener la imagen de la cooperativa como empresa comprometida con su territorio, con el mantenimiento de la cultura, del paisaje, del patrimonio y, en definitiva, da a conocer cómo las cooperativas contribuyen a crear empleo, al desarrollo rural y a mantener la forma de vida de estas zonas.

Paralelamente, el turismo cooperativo ofrece una serie de particularidades muy atractivas para cualquier visitante curioso e interesado por los alimentos que consumimos y cómo se producen, la calidad, la trazabilidad en los procesos de elaboración, sus propiedades, la importancia de una dieta saludable, etc.

Una de las opciones de turismo cooperativo que proponemos es un recorrido por algunas comarcas catalanas, en las que el Modernismo dejó su huella en la construcción de bodegas cooperativas que siguen en funcionamiento hoy en día. Construcciones espléndidas que son conocidas como las Catedrales del Vino.


Ruta de las Catedrales del Vino

El desarrollo del cooperativismo catalán a principios del siglo XX, promovido por la Mancomunidad de Catalunya, ha dejado un legado de sorprendentes construcciones modernistas combinadas, en algunos casos, con el estilo novecentista. Destacan los arquitectos Cèsar Martinell y Pere Domènech.

Una arquitectura funcional, con un diseño basado en las necesidades de las actividades a desarrollar, con el mahón como elemento estructural y con una buena iluminación a base de ventanas.

En la actualidad la mayoría de estas cooperativas están aún en servicio, fusionando la arquitectura con la nueva tecnología y la modernidad necesaria para la producción de productos de la más alta calidad.

Las Catedrales del Vino son el mejor ejemplo de una época de nuestra historia que permiten disfrutar de un preciado patrimonio, en muchos casos catalogado como Patrimonio Cultural de Interés Nacional, y que forman parte de la oferta turística de las comarcas catalanas.

¿Qué podemos visitar?
La mayoría de las cooperativas modernistas catalanas organizan visitas previa concertación telefónica. Son de destacar: la Bodega Cooperativa del Pinell de Brai, Agricolá Falset-Marçà SCCL, Vinícola de Sarral, Covisal SCC, la Cooperativa Agrícola de L'Espluga de Francolí o la Bodega Cooperativa de Gandesa.

Además de las edificaciones modernistas, algunas cooperativas que desarrollan actividadades turísticas ofrecen también visitas a sus instalaciones, donde se puede comprobar y aprender cómo se elaboran los productos de nuestra tierra. Destacamos: la Bodega Capçanes y la cooperativa láctea La Fageda.

Más información en la documentación adjunta.


Ruta por las cooperativas de Castellón

Otra interesante opción para realizar un turismo diferente, para saber cómo trabajan las cooperativas, qué productos elaboran y cuáles son sus características, a la vez que conocemos el patrimonio cultural, paisajístico y gastronómico de las zonas donde están ubicadas, son las rutas que propone el grupo cooperativo Intercoop por la provincia de Castellón.

Castellón es una provincia de contrastes: conocida por su litoral es la segunda provincia más montañosa de España; productora de cítricos en regadío, practica una agricultura de secano caracterizada por la obtención de productos singulares como el aceite, el vino y la almendra. A partir de los productos tradicionales de las cooperativas de la provincia, Intercoop nos propone una serie de actividades de ocio y cultura, ideales para grupos y pensadas para disfrutar de la realidad rural de Castellón.

Así, podemos elegir entre: Las Rutas del Aceite, la Ruta de la Almendra, la Ruta de los Cítricos, la Ruta del Vino y las Rutas de los Olivos Milenarios.

Todas las rutas comparten una estructura común que permite al visitante conocer el campo de cultivo y el paisaje asociado a él, las características organolépticas del producto, el proceso que se sigue para su elaboración y las instalaciones, realizar la degustación de una selección de productos cooperativos y de la gastronomía tradicional de la zona. Destaca el valor estético del paisaje de los almendros en flor, la alta calidad de la almendra variedad Marcona, la recuperación de la tradición vitivinícola que ha supuesto la elaboración del vino BOCOI, la diferenciación de los aceites virgen extra de cada comarca o la singularidad del aceite de olivos milenarios y de los monovarietales, por citar algunos ejemplos.

Más información en la documentación adjunta.

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