Reportajes

Cooperativas, ¡es nuestra oportunidad!

30-09-2020 Cooperativas Agro-alimentarias

Por Agustín Herrero, director de Cooperativas Agro-alimentarias de España.

Uno de los sectores más emblemáticos de nuestro país, el del aceite de oliva, atraviesa desde hace prácticamente dos años una crisis de mercado sin precedentes. Las producciones récord alcanzadas durante 2019 se tradujeron en excedentes que no podían ser absorbidos por el mercado, a lo que se sumó la imposición de aranceles por parte de EE.UU., nuestro principal mercado fuera de la Unión Europea, que agravó la situación distorsionando por completo los flujos comerciales y añadiendo aún más presión a la bajada de los precios en origen. La situación lamentablemente no mejoró, ni siquiera tras la decisión de la Comisión Europea de activar las ayudas al almacenamiento privado de aceite de oliva.

El Ministerio de Agricultura, por su parte, trabajaba para la inclusión de un nuevo artículo en el Reglamento de la Organización Común de los Mercados, el 167 bis, que permitiría a los Estados miembros adoptar normas de comercialización obligatorias, capaces de adecuar la oferta a la demanda. Por fin esta herramienta la veremos reflejada en la normativa comunitaria en el corto plazo, una de nuestras históricas reivindicaciones para este sector. No olvidemos, no obstante, que estamos ahora en un momento crucial, puesto que toca diseñar los detalles de las medidas a poner en marcha, que deberán estudiarse minuciosamente si queremos garantizar su máxima eficacia. Confiemos seamos capaces de hacerlo bien.

Paralelamente, desde Cooperativas Agro-alimentarias hemos realizado, durante los últimos meses, profundas reflexiones sobre qué podríamos hacer en un sector en el que nuestras cooperativas aglutinan en torno al 65% de la producción nacional de aceite de oliva. Con semejante peso en el mercado debemos ser capaces de marcar el ritmo, contar con un mayor protagonismo, debemos conseguir ser líderes.


Siempre hemos defendido, y defenderemos, que la unión hace la fuerza, que juntos somos capaces de llegar más lejos que por separado, y que en un mercado en el que la oferta está muy atomizada, la puesta en marcha de proyectos de comercialización en común es sin duda una de las herramientas clave para hacer frente a crisis como la actual. Es por ello, que llegamos a la conclusión de que parte del volumen producido por nuestras cooperativas debía ser gestionado en común, dejando de competir en el mismo mercado, aunando esfuerzos para defender la mejor y mayor rentabilidad de las producciones de nuestros socios.

Nace así un proyecto que lleva nuestro ADN, el cooperativo, en el que los integrantes deciden, en un ejercicio de absoluta solidaridad, comercializar en común el 100% de sus graneles de aceite de oliva a través de una nueva sociedad de ámbito nacional.

Una sociedad abierta, en la que tienen cabida tanto los grandes como los pequeños, una sociedad diversa, en la que distintos modelos de negocio podrán convivir bajo un mismo proyecto, una sociedad flexible, donde la entrada o salida de sus integrantes es libre. Una sociedad que, en definitiva, nos dará más fuerza, permitiéndonos mejorar nuestros márgenes comerciales y nuestra competitividad.

Dicen que de las crisis surgen nuevas oportunidades. Esta es una de ellas, aprovechémosla. ¡Unámonos!