26/05/2026 |Cereales y Herbáceos, Notas de Prensa

Cooperativas Agro-alimentarias de España prevé una cosecha de cereales de 20,5 millones de toneladas en 2026, cifra que refleja una cosecha media

  • A pesar de que el comportamiento climático de los últimos meses ha condicionado el desarrollo de los cereales de invierno y ha limitado su potencial productivo hasta llegar a récords, la cosecha 2026 será buena.

Cooperativas Agro-alimentarias de España estima que la cosecha nacional de cereales alcanzará en la campaña 2026 los 20,5 millones de toneladas, lo que supone un descenso del 22,83% respecto a la campaña 2025, cuando se obtuvieron 26,6 millones de toneladas.

A falta de cifras oficiales actualizadas de superficies, las primeras estimaciones elaboradas por las cooperativas reflejan una campaña marcada por la evolución meteorológica. Las abundantes precipitaciones registradas durante la siembra dificultaron las labores en algunas zonas productoras y, posteriormente, las altas temperaturas y la irregularidad de las lluvias en fases avanzadas del ciclo han afectado de manera desigual a los cultivos en las principales regiones cerealistas.

A pesar del descenso respecto al pasado ejercicio, la producción prevista se sitúa en niveles de la media de campañas anteriores y confirma el peso estratégico del cereal en el conjunto de la agricultura española. No obstante, la evolución final de la campaña dependerá de las condiciones meteorológicas de las próximas semanas para confirmar esta previsión.

Descensos en trigo blando y cebada

Dentro de este conjunto, el comportamiento de los cereales de invierno es el que explica la mayor parte del ajuste productivo, con una cosecha estimada de 16,8 millones de toneladas, lo que supone una reducción cercana a los casi 6 millones de toneladas. Esta cifra podría ajustarse a medida que avance la campaña de maíz, de momento con previsiones futuras sobre las cosechas que se producirán más adelante.

Por cultivos, el trigo blando alcanzaría una producción de 6,5 millones de toneladas, un 25,1% menos que en 2025, debido principalmente a la reducción de los rendimientos medios. Registra un rendimiento medio de 3,70 t/ha, frente a 4,79 t/ha en 2025, lo que supone una caída del 22%.

La cebada, principal cereal por volumen de producción, registraría 7,56 millones de toneladas, un 26% menos que en la campaña anterior. Los rendimientos medios bajarían de 4,35 t/ha en 2025 a 3,39 t/ha en 2026, lo que representa también un descenso del 22%.

El trigo duro alcanzaría 498.135 toneladas, lo que supone un descenso del 26% respecto a la campaña anterior, debido tanto a la reducción de superficie como a la caída de los rendimientos.

La producción de avena se estima en 1,17 millones de toneladas, un 34,5% menos que en 2025, alcanzando las 2,21 t/ha.

Por su parte, el triticale y otros cereales llegarían a las 828.710 toneladas, con una caída del 15% y un descenso moderado de los rendimientos hasta 2,88 t/ha.

En conjunto, los datos reflejan una campaña 2026 marcada por una pérdida de potencial productivo ligada principalmente a la reducción de los rendimientos, especialmente en los cereales más sensibles al estrés hídrico y térmico.

Evolución por regiones

Por comunidades autónomas, Castilla y León seguirá siendo la principal región productora, con 7,4 millones de toneladas; seguida de Aragón, con 3,7 millones; Castilla-La Mancha, con 3,4 millones; Cataluña, con 1,9 millones de toneladas y Andalucía con 1,2 millones de toneladas.

El análisis regional pone de manifiesto el impacto desigual de la climatología sobre los rendimientos, con descensos significativos en buena parte del territorio.

En Castilla y León, principal zona cerealista, se registra una caída destacada en trigo blando, con rendimientos que bajan de 5,50 a 3,80 t/ha, lo que supone un descenso del 31%.

Andalucía también muestra una reducción acusada, con descensos del 23% en trigo blando y del 42% en cebada, reflejando el fuerte efecto del estrés hídrico.

En Extremadura los rendimientos descienden un 10% en trigo blando y hasta un 52% en cebada, uno de los mayores ajustes registrados.

En Aragón se observan descensos del 10% en trigo blando, aunque con cierta recuperación en cebada (9%), lo que evidencia una mayor variabilidad según cultivos.

Por su parte, Castilla-La Mancha registra caídas del 23% en trigo blando y del 21% en cebada.

Cooperativas Agro-alimentarias de España recuerda la importancia de seguir reforzando herramientas que permitan mejorar la resiliencia del sector cerealista frente a la creciente volatilidad climática, así como avanzar en medidas que garanticen la rentabilidad de las explotaciones y la estabilidad del abastecimiento.

A continuación se puede consultar y descargar el documento con los datos de la primera estimación de Cooperativas Agro-alimentarias de España de rendimientos de la cosecha de cereales 2026.

FOTOGRAFÍA: Reunión del Consejo Sectorial de Cereales de Cooperativas Agro-alimentarias de España, martes 26 de mayo.