Cooperativas Agro-alimentarias de España continúa su serie de entrevistas a las Entidades Asociativas Prioritarias (EAP) reconocidas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En esta ocasión conversamos con Mario Herreros Recasens, director general de Corma, cooperativa referente en la producción de planta ornamental, sobre lo que supone este reconocimiento para la entidad, sus apuestas por la innovación y la sostenibilidad, y las oportunidades de crecimiento que ofrece un sector cada vez más vinculado al bienestar de las personas y a la lucha contra el cambio climático.
En mayo de 2025, Corma fue reconocida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como Entidad Asociativa Prioritaria (EAP). ¿Qué supone este reconocimiento para la cooperativa y para sus socios? ¿Cómo impacta en su posicionamiento dentro del sector? ¿Cree que podrá facilitar alguna alianza con otras cooperativas?
Supone un gran paso para nosotros en todos los aspectos, tanto a nivel de reconocimiento a nuestros 45 años de historia, como a poder plantearnos retos más ambiciosos con las ayudas públicas que se nos ofrecen. Queremos seguir creciendo con el sector y afrontar los nuevos retos que se nos presentan, tanto a nivel climático como de crecimiento de consumo, relevo generacional, etc. De momento, somos la única cooperativa productora de planta viva en España, por lo que las alianzas se tendrán que enfocar en otros ámbitos, ya que no tenemos alternativa.
¿Qué tipo de proyectos o inversiones prevén que podrán ser abordados gracias a los apoyos a los que podrán acceder como EAP?
Abordaremos mejoras en nuestras infraestructuras de Madrid, Premià y Argentona, para ser más sostenibles y productivos. También poder desarrollar herramientas de transformación digital e IA que nos haga más eficientes en todos los ámbitos de la empresa, generando más productividad y calidad.
¿Cuáles son los principales objetivos estratégicos de Corma para 2026? ¿Qué prioridades se han marcado en términos de crecimiento, diversificación o consolidación?
Este año va a ser el de la consolidación de nuestro nuevo ERP en todos los departamentos. Creemos que va a suponer un salto evolutivo en la forma de trabajar para que nuestros equipos reduzcan su tiempo de dedicación a tareas administrativas y puedan aportar más valor y creatividad en su jornada de trabajo. Con este nuevo esqueleto, en los próximos años vamos a ir llenándolo de mejoras enfocadas a la productividad y al servicio a nuestros clientes. Seguimos en la línea de crecimiento del sector, iniciada en 2021, trabajando para llegar a más consumidores de plantas, ya sea a través del canal retail como del canal jardinería pública y privada.
La innovación es una de las apuestas de la cooperativa para aportar valor añadido. ¿Cómo ha evolucionado la inversión en I+D en los últimos años y en qué líneas estratégicas están trabajando actualmente?
La inversión en I+D es una parte estructural de nuestros presupuestos. Trabajamos en distintas líneas: a nivel de producto, buscando mejoras en plantas con mayor adaptación al cambio climático y menor coste de mantenimiento. También acompañando a nuestros socios productores en sus necesidades de modernización en los viveros. Luego hay dos grandes escollos sectoriales que debemos mitigar en relación con la sostenibilidad, que son el uso de plástico en los envases de producción, como la maceta, y la reducción y sustitución de la turba en los sustratos, de difícil solución todos ellos hoy en día. Sin embargo, estamos participando en algunas líneas de investigación.
Corma se posiciona como una entidad comprometida con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático. ¿Qué medidas concretas están implementando en producción, logística y gestión energética? ¿Cómo lo están comunicando, para atraer al consumidor?
Estamos centrados en la adaptación de nuestro portafolio a plantas con menor necesidad de agua y más resistencia al calor, como la colección Dry Paradise, pues es la realidad a la que nos encaminamos. A nivel de instalaciones, ya estamos muy sensibilizados con el buen uso del agua debido a las sequías que hemos sufrido en nuestra historia. El siguiente reto es la eficiencia energética y uso de energías limpias, allá donde podamos. Con la nuevas herramientas digitales, tendremos la capacidad de comunicar más estas prácticas, tanto a la cadena de distribución como al consumidor final. Como cooperativa agraria, el respeto y cuidado del territorio forman parte de nuestro ADN.
Tras el impulso que vivió el sector verde durante la pandemia, ¿se mantiene actualmente la tendencia positiva en la demanda? ¿Cómo describiría el momento actual? ¿Estamos recortando la diferencia que nos separa en gasto por cápita y hábitos de consumo con el norte y centro de Europa? ¿Qué haría falta para que ello ocurra?
La mayor parte del impulso se ha quedado y en el sector todos trabajamos para que siga aumentando, conectando con nuevos consumidores. El cambio climático ha traído al sector una oportunidad de oro para erigirse como una de las soluciones para combatirlo. El incremento de zonas verdes y parques urbanos es ya una necesidad en todas las ciudades. Los refugios climáticos forman parte de los planes de acción de los ayuntamientos para mitigar las temperaturas en verano. Por tanto, la jardinería va a seguir creciendo para cubrir toda esta demanda.
Además de estas funciones, las plantas también tienen un uso terapéutico en las personas, generando bienestar en los hogares y en las personas que las cuidan, lo que llamamos la Vitamina Verde. Se han presentado estudios donde la presencia de plantas en los hospitales ha reducido el tiempo de recuperación de los enfermos, ¡los dan de alta antes!
Las plantas ya no solo embellecen espacios, sino que nos aportan mucho valor; ese es el cambio que debemos explicar bien para hacer el salto y acercarnos a los hábitos de consumo del resto de Europa. Estamos muy lejos de ellos y es una gran oportunidad para que todo el sector siga trabajando en este cambio de concienciación de lo que aportan las plantas a nuestro entorno. Sería más fácil y rápido de conseguir con campañas de consumo en los medios, educar al consumidor en el cuidado de plantas a través de las redes sociales y programas de televisión y radio, tal como se hecho con éxito con las mascotas, por ejemplo. Hay un tabú en muchas personas porque creen que cuidar las plantas es muy difícil, “que se les mueren siempre”. Con unos pocos consejos prácticos, se revierte la situación y generamos el vínculo de la persona con la planta que va a acompañarle siempre.
Corma tiene presencia en los principales mercados europeos ¿Qué mercados internacionales son hoy prioritarios para la cooperativa y por qué? ¿Están explorando nuevas áreas geográficas?
Nuestro principal mercado de exportación es Francia, por proximidad y facilidad logística. En el canal de centros de jardinería tenemos una presencia importante. Ahora nuestro reto es introducirnos en el canal jardinería, muy grande y lleno de oportunidades para nuestras plantas mediterráneas. También queremos crecer en mercados donde ya estamos, como Reino Unido, Portugal o Benelux, con mucho recorrido aún por hacer.
En un contexto agrícola en el que los problemas de relevo generacional y de acceso a mano de obra son unos de los principales retos, ¿cómo considera que estos dos factores impactan en este sector, en general, y en CORMA, en particular?
Impactan muchísimo en el sector y también en algunos casos donde el relevo generacional no se consigue en la familia del socio. Es un problema estructural de difícil solución si las instituciones públicas no ponen de su parte con programas de formación, ayudas públicas a la inversión en las unidades productivas, incentivos fiscales por traspasos de negocio bajo este concepto, reducción de la burocracia, etc. Toda una gama de ayudas y herramientas para convencer a las nuevas generaciones que trabajar en el campo es una profesión de futuro, digna, bien remunerada, con calidad de vida y futuro. En nuestro caso, estamos estrechando lazos con centros de formación para que el viverismo tenga más protagonismo entre las salidas profesionales que contemplan sus estudiantes. También, la formación a la segunda generación de socios es clave para empoderarlos y que estén lo más preparados posibles para afrontar sus próximas etapas profesionales.
Las cooperativas en el sector de la flor cortada y planta viva están perdiendo terreno en muchos territorios y el nivel de asociacionismo es relativamente bajo ¿qué explica que CORMA sea una excepción?
Fuimos una excepción en su momento fundacional y seguimos siéndolo ahora, por desgracia. El hecho de que las extensiones de producción fueran mucho más pequeñas y variadas en el Maresme, comparado con otras zonas productivas de España, llevó a la necesidad de unión de los socios fundadores, con más fuerza comercial juntos que por separado. Que el Maresme fuera la cuna del cooperativismo, supongo que también influyó a tener presente esta figura en el proceso de creación. En un sector tan estacional y con un impacto tan fuerte de factores externos incontrolables como la climatología, tanto en el proceso productivo como en la venta, la unión y cooperación son clave para poder sobrevivir a estos riesgos. La comercialización íntegra de la producción de los socios por parte de Corma es una de nuestras fortalezas y una garantía para los socios en tiempos de incertidumbre.
El cooperativismo como modelo de empresa es muy desconocido y a veces se asocia erróneamente a posicionamientos políticos concretos o a empresas sin ánimo de lucro. Debería enseñarse más en escuelas de negocio y tener más presencia en foros empresariales para que pueda ir aumentando su número en todos los sectores económicos, incluido el nuestro. Pero el futuro es incierto si somos la excepción, se deben explicar más los casos de éxito para demostrar que el modelo cooperativo es aplicable, genera beneficios, además de aportar arraigo al territorio y dimensión humana en la organización, todo lo contrario, a las tendencias de globalización que arrastran a las empresas mercantiles.
Sobre Corma
Corma es una cooperativa de productores de planta ornamental, constituida en el año 1981. Cuenta con explotaciones productivas que están ubicadas principalmente en la zona del Maresme (Barcelona). Actualmente, la conforman 21 socios, cubriendo un total de producción de más de 100.000 m2 cuyos cultivos en invernadero representan el 42% y los cultivos en el exterior el 58%.
Producen 12 millones de plantas al año repartidas entre 880 especies diferentes en más de 9.000 presentaciones. Sus productos estrella son, principalmente, la planta de temporada o planta de flor, la planta vivaz con una amplia colección y la planta aromática de alta calidad.
La cooperativa cuenta con una empresa comercializadora con dos delegaciones (Premià y Madrid) y una plataforma logística (Argentona).
Su distribución alcanza tanto el mercado nacional, como el internacional, estando presente en los principales mercados europeos (Francia, Alemania, Bélgica, Holanda y Reino Unido).
Esta entrevista aparece publicada en el número 70 de la Revista de Cooperativas Agro-alimentarias de España.
