La Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) poner en valor la reciente aprobación del Compromiso Iberoamericano por la Economía Social y Solidaria (2026-2030) ya que confirma la consolidación de este modelo empresarial como una prioridad política internacional siendo un actor estratégico que da respuesta a los grandes desafíos económicos, sociales y medioambientales del siglo XXI. Para CEPES, este acuerdo es el resultado de una estrategia sostenida durante los últimos años para situar a la Economía Social en el centro de las políticas públicas nacionales, europeas e internacionales.
El presidente de CEPES, Juan Antonio Pedreño, ha asegurado que “la aprobación de este Compromiso constituye uno de los mayores avances políticos alcanzados por la Economía Social en el ámbito internacional. Es la demostración de que este modelo empresarial ya forma parte de las respuestas que gobiernos e instituciones internacionales están construyendo frente a los grandes retos de nuestro tiempo”.
Un liderazgo construido durante años
Pedreño ha querido poner especialmente en valor el liderazgo ejercido por España y el compromiso mantenido por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, para impulsar el reconocimiento internacional de la Economía Social “el firme compromiso de la vicepresidenta Yolanda Díaz con la Economía Social ha sido determinante para que España se haya convertido en el principal referente internacional de este modelo empresarial y para que hoy podamos celebrar acuerdos históricos como el Compromiso Iberoamericano”, ha afirmado.
El presidente de CEPES ha recordado que este nuevo acuerdo no es un hecho aislado, sino el resultado de un intenso trabajo desarrollado durante los últimos años por Yolanda Díaz y el Ministerio de Trabajo y Economía Social de España, además de otros gobiernos, organizaciones representativas de la Economía Social y organismos nacionales e internacionales, entre los que destaca, CEPES y Social Economy Europe para lograr que la Economía Social ocupe un lugar permanente en las principales agendas internacionales.
Ese trabajo ha permitido hitos como la aprobación de la primera resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Economía Social y Solidaria; la adopción de la Recomendación del Consejo de la Unión Europea durante la Presidencia española de 2023; la creación hace dos años en México de la Red Iberoamericana de Fomento de la Economía Social y Solidaria (RIFESS), hoy consolidada como espacio permanente de cooperación regional; y ahora la aprobación del primer Compromiso Iberoamericano sobre Economía Social.
“Hoy hablamos de una agenda internacional consolidada que mantiene de forma permanente a la Economía Social gracias al trabajo conjunto de múltiples organizaciones e instituciones en todo el mundo”, ha subrayado Pedreño.
Un modelo estratégico para la competitividad europea y mundial
Desde CEPES consideran que este nuevo reconocimiento internacional llega en un momento especialmente relevante para Europa, donde se está definiendo el próximo Marco Financiero Plurianual 2028-2034, una negociación clave para consolidar el apoyo político alcanzado por la Economía Social mediante una financiación acorde con su peso económico. La Economía Social europea reúne actualmente más de 4,5 millones de empresas y entidades, representa alrededor del 8 % del PIB de la Unión Europea y genera cerca de 12 millones de empleos, consolidándose como un actor estratégico para la competitividad, la innovación, la cohesión territorial y la autonomía estratégica europea.
En este contexto, el presidente de CEPES y Social Economy Europe, ha señalado que “el reconocimiento político alcanzado durante estos años debe traducirse ahora en recursos, financiación y políticas públicas”. Asimismo, ha insistido en la necesidad de preservar un Fondo Social Europeo Plus (FSE+) fuerte, mantener referencias explícitas a la Economía Social en la futura legislación europea y garantizar el acceso de estas empresas a los nuevos instrumentos europeos de inversión y competitividad.
Por su parte, el Compromiso Iberoamericano reconoce expresamente a la Economía Social y Solidaria como un pilar esencial para generar empleo de calidad, fortalecer la cohesión social, impulsar la transición ecológica y digital, promover la igualdad de oportunidades y reforzar democracias más inclusivas. Para CEPES, este acuerdo es otro reconocimiento más a que la Economía Social ha dejado de ser considerada únicamente una política social para consolidarse como un modelo empresarial estratégico capaz de contribuir al crecimiento económico, la competitividad y la resiliencia de los países más allá de Europa.
Pedreño ha concluido: “La Economía Social vive uno de los momentos más importantes de su historia. Ahora debemos aprovechar este reconocimiento internacional para consolidar un marco financiero, legislativo e institucional que permita a nuestras empresas seguir generando empleos de calidad, innovación, cohesión social y territorial y prosperidad compartida en todo el mundo”.
