- El sector reclama precios justos, una mayor vigilancia de las promociones comerciales y transparencia sobre el origen del arroz.
Las cooperativas productoras de arroz de Cooperativas Agro-alimentarias de España denuncian la utilización del arroz envasado como producto reclamo en determinadas promociones comerciales, con precios finales al consumidor que no reflejan los costes reales de producción, acondicionamiento, envasado y distribución de este alimento básico.
Tal y como ha destacado el presidente sectorial, Félix Liviano, estas prácticas degradan la percepción del arroz, destruyen valor a lo largo de la cadena alimentaria y trasladan una presión injustificable a los agricultores y a sus cooperativas, que afrontan costes crecientes relacionados con el agua, la energía, los fertilizantes, la mano de obra, la maquinaria y el cumplimiento de exigencias medioambientales.
El arroz es un cultivo estratégico para España, esencial para numerosas zonas productoras y con una importancia económica, social y medioambiental que va mucho más allá de su presencia en los lineales. En muchas áreas constituye, además, una de las pocas alternativas agronómicas viables y contribuye al mantenimiento de humedales y ecosistemas de gran valor ambiental.
El esfuerzo que realizan agricultores y cooperativas para cumplir los estándares productivos, sanitarios y medioambientales europeos debe verse reflejado en una remuneración adecuada y no quedar desvirtuado por estrategias comerciales que rebajan el valor del arroz.
Por este motivo, el sector cooperativo arrocero reclama a las administraciones competentes una vigilancia más firme sobre las promociones que sitúan el arroz envasado en niveles de precio incompatibles con una cadena alimentaria equilibrada.
Las cooperativas advierten de que la cadena no está siendo capaz de absorber adecuadamente las producciones europeas debido a los importantes desfases de valor existentes frente al arroz importado.
Ante esta situación, las cooperativas vuelven una vez más a considerar imprescindible que los envases identifiquen claramente el origen de las materias primas empleadas. Esta información aportará transparencia al mercado y permitirá a los consumidores conocer si el arroz procede de España, de la Unión Europea o de importaciones baratas de países terceros donde los controles y las exigencias no son homologables a los establecidos en la UE.
Las cooperativas subrayan que el marco normativo de la cadena alimentaria debe servir para preservar un reparto equilibrado del valor y garantizar que todos los operadores reciban una compensación suficiente por su actividad.
El acceso de los consumidores a alimentos asequibles no puede sostenerse sobre una pérdida continuada de rentabilidad para quienes los producen. Cuando el precio de venta no guarda relación con los costes reales del cultivo, el desequilibrio acaba trasladándose hacia los eslabones con menor capacidad de negociación, especialmente los agricultores.
Por ello, las cooperativas piden también a las empresas de distribución que revisen este tipo de campañas comerciales y reconozcan adecuadamente el valor económico, social y medioambiental del arroz. Mantener una política de precios excesivamente bajos deteriora la rentabilidad de las explotaciones y pone en peligro la continuidad de la producción arrocera nacional, así como la actividad económica y el empleo vinculados a este cultivo en numerosas zonas rurales.
FOTOGRAFÍA: Reunión del Consejo Sectorial de Arroz de Cooperativas Agro-alimentarias de España, el pasado 16 de julio.
