- Cooperativas Agro-alimentarias de España reúne en Cariñena a representantes del sector para analizar nuevas oportunidades comerciales, el futuro de la PAC y el potencial del enoturismo.
- La organización estima una producción nacional de vino y mosto de unos 34 millones de hectolitros en la campaña 2026/27, en un contexto de retroceso de la demanda y las exportaciones.
- Fernando Ezquerro destaca la oportunidad que representan los cerca de 100 millones de turistas internacionales que recibe España para dar a conocer los vinos españoles y ampliar su presencia en los mercados.
Las cooperativas vitivinícolas españolas afrontan el reto de adaptar su actividad a un mercado en transformación, marcado por el descenso del consumo de vino, la evolución de las preferencias de los consumidores y las dificultades de comercialización en los mercados internacionales. Ante este escenario, la diversificación de productos, la innovación y la búsqueda de nuevos mercados se perfilan como estrategias fundamentales para reforzar la competitividad y garantizar el futuro del sector.
Estos son algunos de los principales asuntos que se han abordado en la Jornada Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, que se ha celebrado el 4 de noviembre en Cariñena (Zaragoza), con la colaboración de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón y el patrocinio de Santander Agro.
Este encuentro nacional ha reunido a un centenar de representantes de cooperativas de diferentes comunidades autónomas, profesionales y expertos para analizar la situación del sector y compartir experiencias que permitan identificar nuevas oportunidades de crecimiento y generación de valor.
Las jornadas se han celebrado tras una vendimia especialmente temprana, condicionada por las sucesivas olas de calor, que han reducido el rendimiento de los viñedos, aunque la uva presenta una excelente calidad. Cooperativas Agro-alimentarias de España estima una producción nacional de vino y mosto de aproximadamente 34 millones de hectolitros para la campaña 2026/27. De confirmarse esta previsión, España encadenaría cuatro campañas consecutivas con producciones inferiores a los 37 millones de hectolitros.
A esta situación productiva se suma la evolución de la demanda. Según los datos del sector, el consumo nacional de vino descendió un 8,3 % en el interanual a agosto de 2026, mientras que las exportaciones españolas cerraron la campaña anterior con una reducción del 9,4 % en volumen.
El turismo internacional, una oportunidad para promocionar los vinos españoles
Fernando Ezquerro, presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, ha destacado la importancia de aprovechar nuevas oportunidades para impulsar el conocimiento y el consumo de los vinos españoles, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
En este sentido, Ezquerro ha llamado la atención sobre el potencial que representa el turismo internacional. España recibe cada año cerca de 100 millones de visitantes extranjeros, muchos de los cuales desconocen que se encuentran en uno de los principales países productores de vino del mundo. Aprovechar esta oportunidad pasa por “reforzar la vinculación del vino con la oferta turística y gastronómica española, acercar la cultura vitivinícola a los visitantes y conseguir que quienes conocen nuestros vinos durante su estancia en España puedan convertirse en consumidores y prescriptores cuando regresen a sus países de origen”.
Fernando Ezquerro ha destacado también la necesidad de conectar con las nuevas generaciones y despertar su interés por la cultura del vino. “Tenemos que conquistar a los jóvenes, mostrarles que detrás de cada viñedo hay mucho más que un paisaje perfecto para Instagram. Tenemos relato: hay historia, tradición, cultura y una forma de vida que merece la pena descubrir”. En este sentido, ha subrayado el papel del enoturismo como una herramienta fundamental para acercar el mundo del vino a los jóvenes, ofrecerles nuevas experiencias y construir un vínculo con un sector que forma parte de nuestra identidad y nuestro patrimonio.
La inauguración ha contado también con la participación de Luciano Viguín, responsable de Negocios y Pymes de Banco Santander en Aragón, quien ha expresado el apoyo de su entidad al sector agro español y a la campaña vitivinícola.
Diversificar la oferta para responder a los nuevos consumidores
Uno de los ejes centrales de las jornadas ha sido la búsqueda de nuevas oportunidades comerciales que permitan complementar el mercado tradicional del vino y responder a la evolución de los hábitos de consumo.
Bajo el título “Nuevos vinos, nuevas oportunidades: complementemos el mercado del vino”, representantes de Destilerías San Valero y la empresa BevZero han analizado las posibilidades que ofrece el desarrollo del proyecto “San Valero 0.0”. La sesión ha contado con la participación de Alberto Arellano, director de Destilerías San Valero; Silvia Cedeño, directora general de BevZero en España, y Noelia Oliver, directora de Ventas de BevZero, bajo la moderación de Juan Fuente, director de la Cooperativa Nuestra Señora de Manjavacas, de Castilla-La Mancha.
El vino desalcoholizado se presenta como una de las oportunidades de innovación y crecimiento para el sector vitivinícola. No se trata de competir con el vino tradicional ni de sustituirlo, sino de complementar la oferta y abrir nuevas ocasiones de consumo. Una alternativa elaborada a partir del vino que permite llegar a nuevas generaciones, pero también ofrecer opciones a los consumidores habituales en aquellos momentos en los que no pueden o no desean consumir alcohol. Los datos avalan esta tendencia: el gasto en vinos de baja graduación ha aumentado un 35,2 % y su consumo en volumen un 27,4 % en el último año. En un mercado que busca nuevas vías de crecimiento, los vinos sin alcohol están demostrando su potencial, con referencias que ya destacan entre las pocas que crecen en los lineales de los supermercados.
El enoturismo constituye otra vía para ampliar las oportunidades comerciales. Carmen Gracia, gerente de la Ruta del Vino Campo de Cariñena, ha abordado el potencial de la actividad turística vinculada al vino, el patrimonio y la gastronomía como herramienta para fortalecer el tejido empresarial y contribuir al desarrollo económico de las zonas rurales.
Una PAC que responda a los desafíos del sector vitivinícola
El futuro de la Política Agraria Común 2028-2034 y su impacto sobre el sector del vino ha ocupado también un lugar destacado en las jornadas, en un momento especialmente relevante para las negociaciones del próximo marco presupuestario europeo. La intervención de Alejandro Lorca, subdirector general de Frutas y Hortalizas y Vitivinicultura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha permitido analizar las perspectivas de la futura PAC y los cambios más importantes que se producirán en su gobernanza y financiación. Durante la transición, el objetivo es garantizar que el sector vitivinícola siga manteniendo los instrumentos de apoyo necesarios.
Para las cooperativas, este debate resulta especialmente importante por su repercusión sobre la capacidad de inversión, la adaptación de las explotaciones, el mantenimiento de la actividad vitícola y la competitividad de las bodegas.
Internacionalización y valorización de los vinos cooperativos
La evolución de los mercados internacionales constituye otro de los principales retos para el sector. En este contexto, las jornadas han dedicado un espacio a identificar mercados en crecimiento y oportunidades para reforzar el posicionamiento de los vinos españoles. Susana García, directora de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), ha presentado las tendencias de los mercados internacionales y las perspectivas que ofrecen para la comercialización del vino español.
Susana García ha advertido de una situación mundial sin precedentes, con un consumo de vino que ha retrocedido a niveles de hace seis décadas y una caída del comercio internacional. Sin embargo, también surgen oportunidades en mercados como Suecia, Suiza y Brasil, este último especialmente interesante por las perspectivas del acuerdo UE-Mercosur. En un escenario de mayor competencia, la diferenciación de los vinos españoles será clave.
Como ejemplo de adaptación empresarial, se ha analizado la experiencia de Castell d'Or, un proyecto cooperativo que ha desarrollado una estrategia basada en la internacionalización, la diversificación y la valorización de sus productos para responder a los desafíos del sector del cava. La experiencia ha sido presentada por Joan Josep Raventós, portavoz de vino y cava de la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya, y Jordi Amell, CEO de Castell d'Or.
El encuentro ha concluido con las intervenciones de Sergio Ortiz, alcalde de Cariñena; Fernando Ezquerro; Antonio Serrano, presidente de Bodega San Valero y de la D.O. Cariñena, y José Víctor Nogués, presidente de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón.
Sergio Ortiz ha hablado de Cariñena como motor de desarrollo económico. La tradicional vitivinicultura ha sabido modernizarse y ser referente en su sector. La agroindustria y el pujante turismo ligado al vino, hacen que la localidad tenga una sólida y diversificada economía.
Antonio Serrano ha puesto de relieve la celebración de estas jornadas de ámbito nacional en Cariñena, territorio de gran tradición vitivinícola, y el arraigo del modelo cooperativo y su papel en el desarrollo económico y social del medio rural.
Por su parte, José Víctor Nogués ha destacado la importancia del sector vitivinícola en Aragón y ha defendido la necesidad de ganar dimensión y competitividad mediante alianzas, sin perder el compromiso con el territorio.
Cooperativas Agro-alimentarias de España agrupa a 398 bodegas cooperativas, que representan aproximadamente el 70% de la producción nacional de vino. Su actividad resulta fundamental para la economía de numerosas comarcas vitivinícolas, donde contribuyen al mantenimiento de la actividad agraria, la generación de empleo y la fijación de población.
Estas jornadas ponen de manifiesto la importancia de que las cooperativas avancen en estrategias comerciales que permitan diferenciar sus productos, reforzar su presencia internacional y mejorar el valor obtenido por sus socios viticultores.
