Por Gabriel Trenzado, director general de Cooperativas Agro-alimentarias de España.
Nuestra asamblea general ordinaria volvió a poner de manifiesto, y en presencia del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, la relevancia del cooperativismo agroalimentario en el sector y en la economía española. Una relevancia que se demuestra año tras año con el crecimiento económico de nuestras empresas, tanto en facturación como en unos ratios económicos positivos, tal y como demuestra nuestro OSCAE. Representamos a más de un millón de familias productoras socias, el 70% de la Producción Final Agraria y más de un 25% de la industria agroalimentaria española.
Sin embargo, estos datos no pueden hacernos olvidar los grandes retos estructurales que debe afrontar el sector cooperativo agroalimentario y que pesan en la viabilidad futura de nuestras empresas: la falta de relevo generacional, la escasez de trabajadores y el impacto del cambio climático, que nos trae de forma recurrente fenómenos meteorológicos adversos y agudiza las carencias en la disponibilidad y gestión del agua para nuestras producciones, especialmente en las superficies de secano. Todo esto, sin olvidar la evidente opa hostil que la geopolítica está produciendo en los mercados. De estos desafíos dimos buena cuenta con una ponencia magistral de Máximo Torero, Economista Jefe de la FAO, y también del análisis de la percepción y tendencias del consumidor a través de la presentación de Mercedes Bardina, de Worldpanel by Numerator.
También quiero agradecer a las 23 cooperativas que han presentado su candidatura este año a nuestros Premios de Cooperativas y felicitar a las ganadoras, ANECOOP, ONUBAFRUIT, GARAIA y NUESTRA SEÑORA DE LA ANTIGUA Y SANTO TOMÁS. Los premios cooperativos cuentan cada año con más candidatos de gran calidad y se están consolidando como un reconocimiento de gran prestigio para nuestras empresas.
Quisiera hacer, asimismo, una mención especial a los debates sobre la negociación del presupuesto comunitario y de la PAC para el período 2028-2034. Cooperativas Agro-alimentarias de España viene trasladando una posición de firme oposición a las propuestas de la Comisión Europea, tanto por la reducción del presupuesto como por un modelo de gobernanza de la PAC y de otras políticas que, en la práctica, supone menos Europa, cuando precisamente lo que hace falta en este escenario global multipolar es más Europa y no menos. Necesitamos un presupuesto comunitario a la altura de los retos derivados de los cambios del mercado y del impacto del cambio climático, que permita impulsar inversiones en nuestras cooperativas e industrias para que los productores puedan adaptarse con éxito a este nuevo contexto.
La producción de alimentos es la primera línea de defensa de la UE, y resulta difícil comprender esta propuesta que desvía recursos hacía políticas que no están integradas en el proyecto comunitario. El presupuesto de la Unión Europea solo representa un 2% del gasto público de los Estados miembros. No se trata solamente de disponer de más presupuesto, sino de hacer más cosas en común. No tiene mucho sentido ampliar la UE hacia Ucrania u otros países balcánicos si la propia Comisión Europea, garante de la construcción del proyecto comunitario, solo sirve de altavoz de aquellos que están con el freno de mano puesto en construir más Europa.
Cooperativas Agro-alimentarias de España seguirá trabajando para avanzar en el relevo generacional - como demuestra la reciente reunión de nuestro Grupo de Jóvenes con el ministro de Agricultura-, así como para impulsar la innovación y la digitalización, abriendo nuevas oportunidades para nuestras cooperativas y su futuro en el mercado. También seguiremos trabajando para abordar el marco jurídico y legal adaptado a nuestro modelo empresarial, que ha demostrado ser el que permanece, el que genera más impacto económico y social en las zonas rurales gracias a su solidez, permanencia y permeabilidad de sus beneficios a todas las personas, socias y no socias.
Por eso, uno de nuestros principales objetivos durante este 2026 es avanzar para conseguir, de una vez por todas, que se actualice y modifique la ley fiscal cooperativas, vigente desde 1990. Esta norma está completamente desfasada y, lejos de adaptarse al modelo, se ha convertido en un lastre injustificado, incumpliendo además el mandato constitucional recogido en el artículo 129.2, que establece la obligación de los poderes públicos de promover eficazmente las sociedades cooperativas.
Este artículo se ha publicado como editorial de la revista nº 70 de Cooperativas Agro-alimentarias de España (abril-junio 2026).
