- La contratación de los seguros agrarios se ha cerrado con 1.029 millones de euros en primas contratadas y un nuevo récord en capital asegurado, con 19.332 millones de euros.
- El pasado ejercicio se cerró como el segundo con la siniestralidad nominalmente más alta de la serie histórica y una ratio de siniestralidad a primas de un 98,3%, es decir, muy cercana al equilibrio técnico.
Tras la aprobación de las Cuentas Anuales y el Informe de Gestión correspondientes al ejercicio 2025 por su Junta General de Accionistas el pasado 26 de marzo, Agroseguro presentó ayer, 7 de abril, en una jornada institucional, las cifras del seguro agrario durante el año recién cerrado.
Ignacio Machetti, presidente de Agroseguro, abrió el encuentro y, tras agradecer su asistencia a los invitados, destacó la contratación alcanzada en el ejercicio 2025. Las primas alcanzaron los 1.029 millones de euros, un 0,92% por encima del año precedente, lo que hace que el seguro agrario acumule ya 7 años consecutivos de crecimiento y que haya cerrado los 3 últimos ejercicios por encima de los 1.000 millones. “El incremento en la contratación del pasado ejercicio se registró en todas sus magnitudes –añadió Machetti–, pues también creció el número de pólizas y, sobre todo, la superficie, la producción y el capital asegurado, que cerró con 19.332 millones de euros, un 6,38% más que en el ejercicio precedente, lo que muestra una tasa de prima media global más baja que en años precedentes”.
La siniestralidad, por su parte, cerró en 804 millones de euros, un 15% más que en 2024. Se trata de la segunda cifra nominalmente más alta de la serie histórica del seguro agrario en España –aunque, como se ha dicho, con récord de contratación–, solo superada por la excepcional sequía registrada en 2023, que elevó la cifra de aquel año a los 1.241 millones. El pedrisco fue en 2025, con diferencia, el principal protagonista de los siniestros del año, con indemnizaciones superiores a los 455 millones de euros, que, sumando el resto de los riesgos asociados a las tormentas, como lluvias e inundaciones, entre otros, superaron los 500 millones de euros, lo que marca una cifra histórica para este tipo de episodios. Por fortuna, el año no registró heladas ni daños por sequía de relevancia. “Con estos importes, la ratio global de siniestralidad a primas de riesgo del ejercicio se situó en un 98,3%, es decir, muy cercana al equilibrio técnico”, afirmó Machetti.
Las producciones de fruta y de cultivos herbáceos, con indemnizaciones de 165 y 129 millones de euros respectivamente, fueron las más dañadas por los diferentes eventos meteorológicos del año, sin olvidar los más de 86 millones de los cítricos y los aproximadamente 73 millones del conjunto de las hortalizas y otro tanto del viñedo.
A continuación, Miguel Pérez Cimas, director de ENESA, mostró la evolución del presupuesto que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha destinado cada año a la subvención de las primas de los seguros agrarios, y que en el Plan 2025 “ha alcanzado la mayor dotación, con 315 millones de euros”, así como las dotaciones adicionales aprobadas en los últimos años para atender el crecimiento real de la contratación. Destacó también que, al sumar la subvención de ENESA y la otorgada por las comunidades autónomas, “casi el 50% de las primas de los seguros agrarios se encuentran subvencionadas”.
Por su parte José Antonio Hurtado, subdirector de seguros agrarios del Consorcio de Compensación de Seguros, expuso cómo funciona el reaseguro y de qué manera se aplica a cada grupo de seguros cuando existe un exceso de siniestralidad. Además, destacó la situación actual de la reserva de estabilización, que “después del terrible impacto sufrido en 2023, y tras dos años consecutivos de resultado positivo para el reaseguro, roza los 500 millones de euros”. Pese a ello, es evidente que la evolución climatológica crece en severidad, “lo que obliga a seguir trabajando por la sostenibilidad y viabilidad del sistema de seguros agrarios, ya que es una herramienta imprescindible para la gestión del riesgo”, afirmó.
Jaime Haddad, director de SAECA, explicó las ventajas del fraccionamiento del pago de la prima del seguro agrario con el aval de su entidad –que ya cumple 10 años de aplicación–. “Se trata de una opción a la que pueden acogerse casi 200.000 pólizas de seguros cada año”, y que ha implementado importantes mejoras de gestión y facilidades para los agricultores y ganaderos.
A continuación, el físico y conocido meteorólogo de La Sexta Francisco Cacho disertó sobre el cambio climático, cómo se produce, sus efectos observados y las consecuencias que acarrea para las producciones agrarias.
Por último, Sergio de Andrés, director general de Agroseguro, expuso los principales proyectos desarrollados durante el año dentro del Plan Estratégico 2024-2026. De Andrés destacó especialmente la importancia del riguroso trabajo técnico realizado durante los últimos años “que nos ha llevado a corregir los desequilibrios en prácticamente todas las líneas de seguros”. También detalló algunos de los proyectos de innovación a los que se ha dado más impulso en los últimos tiempos, siempre con el objetivo de optimizar los procesos de trabajo y mejorar su calidad del servicio, lo que ha permitido, entre otras cosas, alcanzar y mantener unos plazos de pago de indemnizaciones sensiblemente por debajo de los 30 días desde la tasación definitiva. “Sin duda –añadió– estos avances están en el origen de los buenos resultados de las encuestas de satisfacción que realizamos cada año a través de una empresa externa”. Además, aprovechó la ocasión para recordar la gestión del importante relevo generacional que experimenta Agroseguro y el impulso que se viene dando en los últimos años a la comunicación y a la identidad corporativa, “que se ha actualizado recientemente”.
La clausura de la jornada corrió a cargo de Ernesto Abati García-Manso, subsecretario de Agricultura, Pesca y Alimentación y presidente de ENESA, que resaltó la “especial importancia del seguro agrario para el sector, por ser una de las principales garantías de la renta agraria y un instrumento fundamental para la sostenibilidad de las explotaciones” y el “excepcional funcionamiento de la colaboración público-privada que caracteriza al sistema de seguros agrarios en nuestro país”. Recordó los acontecimientos meteorológicos recientes más relevantes, señalando que “no sabemos cuándo, pero se volverán a producir”, por lo que el Gobierno continuará apoyando con determinación la contratación de los seguros agrarios, a los que destinará, para el Plan 2026, un presupuesto de 315 millones de euros.
Fuente: Agroseguro
Desde Cooperativas Agro-alimentarias de España recordamos a los agricultores y ganaderos la conveniencia de contar con un Seguro Agrario para sus explotaciones, ante las extremas y muy variables condiciones meteorológicas que se están produciendo y sus perjudiciales efectos para sus producciones. Hoy por hoy, el seguro agrario es el mejor instrumento para proteger los diferentes tipos de explotaciones y no jugarse el futuro.
