El sector vitivinícola español valora positivamente las conclusiones de la reciente publicación en European Heart Journal de un nuevo análisis conjunto de las cohortes PREDIMED y SUN, dos de los mayores estudios prospectivos desarrollados en el ámbito de la dieta mediterránea y la salud.
Entre sus resultados, el estudio observa que una alta adherencia a dieta mediterránea sin incluir vino se asocia a un 23% menos de mortalidad total, mientras que cuando esa alta adherencia incorpora un consumo moderado de vino (≥7 copas por semana dentro de las comidas), la reducción observada alcanza el 33%. En el análisis combinado de ambas cohortes, la mortalidad total fue menor cuando el vino formaba parte del patrón mediterráneo.
Precisamente por ello, la Interprofesional del Vino de España (OIVE) considera fundamental seguir avanzando hacia evidencia clínica de mayor nivel. “La ciencia debe ser siempre la base del debate público. Estos resultados son relevantes y abren nuevas preguntas, pero es imprescindible seguir investigando con el máximo rigor”.
La investigación, que integra datos de más de 17.000 participantes con un seguimiento de hasta 22 años, analiza el impacto de la adherencia al patrón de dieta mediterránea en la mortalidad por todas las causas, el indicador más exigente en salud pública al integrar beneficios y riesgos.
En todo caso, el trabajo, que ha contado con la participación de los doctores Ramón Estruch y Miguel Ángel Martínez-González, catedráticos de Medicina en la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Navarra, respectivamente, y referentes en investigación sobre Dieta Mediterránea y salud cardiovascular.
Compromiso con la moderación y la salud pública
El sector vitivinícola español mantiene desde hace años una posición clara: rechazo al consumo abusivo y defensa del consumo moderado y responsable como única forma posible de disfrute. Iniciativas como su adhesión al programa internacional Wine in Moderation, el código de comunicación comercial y el apoyo a la investigación científica reflejan este compromiso.
Por su parte, la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) desempeña un papel clave en la promoción de estudios científicos rigurosos sobre el consumo moderado de vino y su relación con la salud. Además, a través de su programa de becas de investigación, impulsa proyectos desarrollados por equipos científicos de reconocido prestigio en universidades y centros de investigación nacionales e internacionales, contribuyendo a ampliar el conocimiento en el ámbito de la nutrición, el envejecimiento saludable y la prevención de enfermedades.
Asimismo, en línea con la Estrategia del Sector Vitivinícola 2022-2027, el apoyo a la generación y difusión de información científica rigurosa forma parte de las prioridades sectoriales, convencidos de que solo desde la evidencia sólida y contrastada se pueden abordar con responsabilidad los debates relacionados con vino y salud.
