- Los posos de café procedentes del reciclaje de cápsulas se transforman en compost de alta calidad que se utiliza para fertilizar los arrozales del Delta del Ebro, cuya producción se dona a los Bancos de Alimentos.
Los posos de café procedentes del reciclaje de cápsulas se están convirtiendo en un recurso valioso para la agricultura. A través del proyecto “Arroz Solidario”, impulsado por Nespresso, estos residuos se transforman en compost que la cooperativa Cámara Arrocera del Montsià utiliza para fertilizar sus arrozales en el Delta del Ebro.
El proceso forma parte de una iniciativa de economía circular en la que las cápsulas recogidas en los puntos de reciclaje se tratan en una planta especializada. Allí se separa el aluminio de los posos de café: mientras el primero se recicla para fabricar nuevos productos, los restos orgánicos se convierten en compost agrícola.
Este fertilizante se aplica posteriormente en los campos de arroz de la cooperativa del Montsià, contribuyendo a mejorar la estructura y fertilidad del suelo en un entorno especialmente sensible desde el punto de vista ambiental como es el Delta del Ebro, un ecosistema que afronta retos como la regresión del litoral, la subsidencia o la salinización.
Según explica Alejandro Morales, presidente de la Cámara Arrocera del Montsià, la experiencia de estos años confirma el potencial de este tipo de soluciones: “Incorporar compost procedente de cápsulas de café a nuestros arrozales mejora la calidad del suelo y refuerza nuestro compromiso con una agricultura más eficiente, responsable y alineada con los retos ambientales actuales”.
Una vez recolectada la cosecha, Nespresso adquiere la totalidad del arroz producido en el marco del proyecto y lo dona a la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) para su distribución entre personas en situación de vulnerabilidad.
Gracias a esta iniciativa, en 2025 se han donado 215 toneladas de arroz, un 5% más que el año anterior. Desde la puesta en marcha del proyecto en 2011, se han distribuido 1.967 toneladas, lo que equivale a cerca de ocho millones de raciones de comida a través de los 54 Bancos de Alimentos de España.
El proyecto demuestra cómo la colaboración entre empresas, industria del reciclaje y cooperativas agrarias puede generar soluciones que combinan sostenibilidad ambiental, aprovechamiento de recursos y compromiso social.
Impulsando el liderazgo femenino en el campo
Además de su impacto medioambiental y social, ‘Arroz Solidario’ sirve también como altavoz para dar visibilidad a una transformación clave en el sector agrícola: el creciente liderazgo de la mujer. El proyecto pone en valor el trabajo de las agricultoras que forman parte de la iniciativa, reflejando así el compromiso con la igualdad que impulsan entidades colaboradoras como la Cámara Arrocera del Montsià.
Un ejemplo inspirador es el de Adela Tomàs, agricultora y productora de Arroz Solidario, quien fue la primera mujer en 90 años en acceder al Consejo Rector de la Cámara Arrocera del Montsià. "El papel de la mujer en la agricultura siempre ha sido muy importante, pero la mecanización nos dejó en un segundo plano. Poco a poco, estamos volviendo a entrar en el sector y aportando muchísimo", explica Adela. "Las mujeres tenemos la misma capacidad que un hombre de ser innovadoras y ser capaces en nuestro trabajo. Mi experiencia en este proyecto solidario es muy reconfortante, y mi intención es que cada vez más mujeres participen".
Acerca de la Cámara Arrossera del Montsià
Desde 1927, generaciones de agricultores cultivan con orgullo el arroz de la Cámara Arrossera del Montsià. Bajo la “DOP Arroz del Delta del Ebro” llevan a la mesa un producto que une tradición, excelencia e innovación. La cooperativa es pionera en prácticas agrícolas controladas y en modelos de economía circular —como la valorización de la cáscara de arroz para sustituir plásticos—, y trabaja cada día para ofrecer un producto excelente mientras protege y enriquece la biodiversidad del Delta del Ebro para las futuras generaciones.
De la mano de la Federació de Cooperatives Agraries de Catalunya, iniciaron un camino con Nestle-Nespresso hace más de una década, impulsando la conexión del sector primario con proyectos de estímulo social con los que la Federació se siente especialmente comprometida.
