Reportajes

La reunión del G4 se suspende por falta de acuerdo

22-06-2007 Cooperativas Agro-alimentarias

El esperado encuentro del G4, constituido por Estados Unidos, la UE, Brasil y la India, comenzó el pasado martes 19 de junio y debía continuar, en principio, hasta el sábado, o incluso el domingo próximo, pero el jueves 21 las partes decidieron darlo por concluido ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo debido a las divergencias existentes y ante la imposibilidad de acercar posiciones, poniendo en riesgo el calendario previsto para alcanzar un acuerdo en 2007.

Parece, por tanto, que las negociaciones de la denominada Ronda de Doha de la OMC difícilmente se retomen en este formato, a cuatro bandas, en el seno del G4.

Los resultados de esta mini cumbre del G4 podrían haber tenido una especial relevancia, dando lugar a un marco definido para un acuerdo, debido a que los cuatro participantes representan las dos posiciones negociadoras: Estados Unidos y la UE a las naciones desarrolladas, Brasil y la India a los países en vías de desarrollo o países emergentes que se engloban en el denominado G20.

El desacuerdo entre los países emergentes y desarrollados consiste en que los primeros critican que sus productos no son competitivos en el mercado internacional debido al proteccionismo de los segundos. Los países desarrollados, por su parte, reclaman a las naciones emergentes que reduzcan sus aranceles a los productos industriales.

Los negociadores del G4 intentaban entonces resolver una ecuación casi imposible: lograr que las naciones desarrolladas abran más sus mercados a los productos agrícolas provenientes de los países emergentes y que éstos reduzcan, a cambio, sus obstáculos a la entrada de los productos industriales.

En este sentido, parece que Brasil y la India, en nombre del G20, han dado un portazo a Estados Unidos y a la UE, mostrándose reacios a garantizar esta reducción arancelaria.

Está claro que la falta de acuerdo en materia agrícola no fue la única razón del fracaso de la reciente reunión del G4. Aquellos que sólo quieren culpar a la agricultura deberían contemplar también este aspecto de las negociaciones.

Las negociaciones estaban basadas en las posiciones iniciales del martes 19 de junio sobre las subvenciones agrícolas. Mientras Estados Unidos y Brasil discreparon hasta qué punto debería Estados Unidos limitarlas, sus posiciones estuvieron más cercanas de lo afirmado en público por ambos países.

Los funcionarios con conocimiento de lo sucedido en estas negociaciones aseguraron el martes pasado que Estados Unidos estaba dispuesto limitar sus subvenciones agrícolas a $17.000 millones (€12.700 millones), y que Brasil, por su parte, insistió en cifras inferiores a $15.000 millones (€11.200 millones).

El miércoles, los funcionarios de la OMC dijeron que la UE mostró flexibilidad sobre el delicado tema de los aranceles agrícolas. En este sentido, el Comisario de Comercio ha asegurado que estaba dispuesto a poner su última carta sobre la mesa de negociaciones en materia agrícola, pero que renunció a ello al constatar que dicho gesto no habría suscitado ninguna concesión equivalente por parte de sus interlocutores, pero no ha facilitado más detalles sobre esta oferta que finalmente no tuvo lugar.

El Comisario de Comercio subrayó que las conversaciones habían quedado bloqueadas ante la negativa de las naciones emergentes de ofrecer una oferta proporcional a cambio de las concesiones europeas en materia agrícola.

Brasil y la India ofrecieron mejorar el acceso a sus mercados industriales, aunque sin satisfacer ni de lejos las demandas de Estados Unidos y la UE, según los funcionarios que estuvieron presentes en el encuentro del miércoles, que hablaron a condición de guardar el anonimato debido a lo delicado de las negociaciones y las restricciones para hablar con la prensa fijadas ante las filtraciones sobre el encuentro del martes.

Este fracaso pone seriamente en peligro la Ronda de Doha de la OMC en momentos en que el tiempo está más que contado. Es indispensable alcanzar un acuer