Reportajes

El Comisario de Comercio se guarda una carta en materia agrícola

11-07-2007 Cooperativas Agro-alimentarias

El 5 de julio, el Presidente del Comité de Agricultura de la OMC anunció el programa de trabajo para las próximas semanas. Este programa deja poco margen para el esperado impulso que los miembros de la OMC se habían propuesto conseguir antes del receso anual de agosto en la OMC.

En principio, el Presidente presentará el esperado proyecto de modalidades agrícolas (compromisos cifrados) a mediados de este mes. Después, durante la semana del 23 de julio, se convocará a los miembros de la OMC para que den a conocer sus reacciones iniciales. Luego se suspenderán las reuniones, para reiniciar el proceso negociador en septiembre.

El Director General considera indispensable que el G4 (Estados Unidos, la UE, Brasil e India) juegue un papel constructivo en esta última fase, pero Francia, que reitera su defensa del sector agrícola ante la OMC, insiste en que su Gobierno no permitirá que esta Ronda de negociaciones debilite a este sector. Pese a las críticas de otros Estados miembro de la UE y en el seno de la OMC, Francia parece dispuesta a seguir aferrada a su postura.

Se considera indispensable un avance concreto en las conversaciones antes de la pausa veraniega, pues de otra manera el tiempo restante hasta final de 2007 sería insuficiente para concluir con éxito la Ronda de Doha.

Los miembros se habían comprometido a cerrar la Ronda a finales de 2007, o principios de 2008, antes de que comience la intensa actividad política en Estados Unidos en 2008 de cara a las próximas elecciones presidenciales (noviembre de 2008), el Chequeo de la PAC en 2008, ligado a la revisión del Presupuesto de la UE previsto por el Consejo para 2009, y las elecciones al Parlamento Europeo en junio de 2009. Las negociaciones podrían quedar entonces congeladas hasta el 2009, cuando un nuevo Presidente asuma el Gobierno de Estados Unidos.

En este sentido, los líderes de Brasil y la UE destacaron el pasado 4 de julio en Lisboa la necesidad de concluir con éxito las negociaciones de la Ronda de Doha en 2007.

A pesar de los llamamientos lanzados unos días antes por la Casa Blanca, el Congreso norteamericano no renovó el mandato, que vencía el 30 de junio, para negociar un acuerdo comercial. Solamente un avance en la OMC hubiera podido, según ciertos analistas, permitir al Gobierno obtener de la mayoría demócrata del Congreso una prolongación de este mandato. Este revés, evidentemente, complica todavía más el proceso negociador.

Ante la inminente presentación del proyecto de modalidades por parte del Presidente del Comité de Agricultura de la OMC, la Comisión Europea considera, respecto al acceso al mercado, que la cláusula de salvaguardia especial, que actualmente está en vigor para los países desarrollados, debe mantenerse.

Según la Comisión, si esta cláusula se mantiene, la UE podría aceptar reducir de las líneas arancelarias del 8% a aproximadamente el 4% el número de productos considerados como sensibles.

Las esperanzas de alcanzar un acuerdo recibieron un fuerte golpe el pasado 21 de junio en Alemania al fracasar las negociaciones entre Estados Unidos, la UE, Brasil e India, que constituyen el G4.

Se espera que la próxima gran prueba para la Ronda de Doha tenga lugar a finales de julio, cuando el Presidente del Comité de Agricultura presente su proyecto. Después, podría ser convocada para septiembre una reunión ministerial en la sede de la OMC en Ginebra, en un nuevo intento de avanzar hacia un acuerdo.

En el citado encuentro del G4, en materia de acceso al mercado agrícola, se discutieron niveles de desarme arancelario próximos a la posición de los países en desarrollo del G20, liderado por Brasil e India. El G20 había propuesto un recorte arancelario del 75% en la banda superior y un recorte promedio de las cuatro bandas del 54%. Por su parte, el G4 barajó un recorte del 70% y el 51% respectivamente.

En cuanto a los subsidios agrarios estadounidenses, Estados Unidos estaba dispuesto a ponerse un límite de $17.000 millon