Reportajes

Análisis de la coyuntura de precios en los sectores de cereales y ciertas producciones ganaderas

06-09-2007 Cooperativas Agro-alimentarias

CCAE cree conveniente difundir un análisis de la situación actual del mercado de cereales, debido a las subidas de precios de esta materia prima y algunas producciones ganaderas y que están alarmando a la opinión pública, especialmente por la publicación de ciertos artículos y comentarios en los medios de comunicación. El análisis es el siguiente:


1. ANTECEDENTES

La presentación de una línea argumental común responde a la necesidad de dar respuesta desde CCAE (Confederación de Cooperativas Agrarias de España) a numerosos artículos y comentarios que se están difundiendo en los medios de comunicación y que están alarmando a la opinión pública ante el encarecimiento de los cereales y de determinadas producciones ganaderas.
Se pretende con este argumentario también hacer una reflexión conjunta que pueda servir de base para las futuras actuaciones políticas de la Organización ante la Administración nacional y comunitaria.

2. PRINCIPALES CAUSAS DE LA SITUACION ACTUAL

Lo primero que conviene poner de manifiesto es que la situación actual no es exclusiva de nuestro país, ni siquiera de la UE. La situación que están viviendo los mercados, tanto de cereales como de algunas producciones ganaderas como es el caso de la leche y los productos lácteos, es consecuencia de la coyuntura a nivel mundial que responde, como comentaremos a continuación, a múltiples factores.


- INCREMENTO DE LA DEMANDA
En las últimas campañas se ha observado un incremento sostenido de la demanda de cereales en Asia, sobre todo en China e India (ver datos adjuntos), tanto para alimentación humana como para alimentación animal. El crecimiento económico de ambos países y de los países emergentes del Este de Asia ha provocado un incremento en las rentas de sus ciudadanos que se ha traducido en una mejora sustancial en su alimentación y en un incremento del consumo de proteínas de origen animal, sobre todo de porcino. Esta situación, aunque en menor medida, también se ha trasladado al norte de África. Ello ha provocado que en las últimas campañas se hayan estado consumiendo los stocks existentes en la UE así como en otras áreas de producción de importancia como en el caso de Brasil, Argentina, Este de Europa, etc., en la medida en que la demanda en el mercado mundial ha sido superior a su producción (ver gráficos en anexo).

Las razones que acabamos de apuntar justificarían por sí solas un incremento en los precios de los cereales, sobre todo si tenemos en cuenta la globalización existente en los mercados lo que provoca la traslación de los impulsos de la oferta y la demanda en muy poco tiempo y de una punta a otra del Planeta. Pero además, al incremento de la demanda externa también hay que añadir un aumento en la demanda interna como consecuencia del crecimiento de la población por efecto de la inmigración, si bien el incremento de la demanda interna en la UE puede ser moderada y pasajera comparada con la experimentada en Asia. Efectivamente todo parece indicar que el crecimiento económico de los países de Asia se va a mantener, cuando no incrementar, lo que unido a la población con que cuentan estos países, hace prever un incremento en la demanda, tanto de cereales como de producciones animales, sostenible e importante.

A pesar de lo dicho anteriormente, la utilización de cereales y oleaginosas para la producción de biocombustibles se ha convertido, a juzgar por los artículos publicados, en la causa fundamental de la situación actual. A nuestro juicio, la producción de biocombustibles dista mucho de ser la causa principal y, en todo caso, pudo tener un impacto adicional y convertirse en la gota que colma el vaso, pero si tenemos en cuenta que en la UE la producción total de cereales ascendió a 280 Millones de toneladas en 2006 y para esa campaña el consumo para biocombustibles apenas llegó a 3 millones, llegamos a la conclusión de que la utilización de cereales para este destino representa el 1%, luego difícilmente se puede responsabilizar a los biocombustibles de la situación actual.

- REDUCCIÓN DE LA OFERTA
Si bien es cierto que la reducción de la oferta ha obedecido a factores coyunturales, a nuestro juicio la aplicación de ciertas políticas están teniendo un efecto a más largo plazo. Efectivamente en las últimas campañas ha habido una reducción de la producción en el Este de Europa y en el Hemisferio Sur, fruto de una climatología adversa, pero es sobre la segunda causa donde conviene hacer una reflexión más sosegada.

En efecto, la Política Agrícola Comunitaria (PAC) ha estado obsesionada con la gestión de los excedentes producidos en la década de los ochenta y sobre todo con los costes derivados de la aplicación de los instrumentos de regulación de mercado. Es en esos años cuando se implantan los primeros estabilizadores que no tenían otro objetivo que la contención de la producción comunitaria, alguno de los cuales sigue todavía en vigor como las cuotas lecheras, que establece un límite a la producción por ganadero, de tal forma que, si un Estado miembro supera su cantidad de referencia, se aplica una multa al ganadero que haya superado su cuota individual. Pero también hay que recordar la reforma del 92 conocida como reforma Mc. Sharry. Esta reforma fue el inicio del desacoplamiento de las ayudas aprobado en la última reforma de la PAC y supuso el abandono de la política de precios por un

3. MENSAJE A LOS CONSUMIDORES

Identificadas las que, a juicio de CCAE, son las principales causas de la situación del incremento de los precios de los cereales y de determinadas producciones ganaderas, conviene también afirmar contundentemente que la alerta generada en los consumidores no está justificada, habida cuenta de que si el incremento de los precios en origen se trasladase a lo largo de la cadena atendiendo únicamente al efecto del aumento de los precios en origen, el efecto sería muy limitado, ya que éstos representan una parte mínima de los precios pagados por los consumidores.

Para corroborar lo que estamos diciendo basta un ejemplo sencillo. Un hipotético incremento del trigo panadero del 40% supone 0,1€/kg, de trigo. Si tenemos en cuenta que con un kg de trigo se producen 5 barras de pan, el efecto sería de 2 céntimos de € por barra, cifra muy alejada de la que están anunciando los panaderos a los medios de comunicación.

Por otra parte en el caso de la leche la situación responde a un desajuste entre la oferta y la demanda y no tanto a una traslación del incremento de los costes derivados del encarecimiento de los piensos, porque también se han encarecido para otras producciones ganaderas y no han podido repercutir este incremento en sus precios (caso del ovino, caprino, porcino, etc.).

Por otra parte, no se puede ocultar que la liberalización de los mercados y el abandono o limitación de los instrumentos para su regulación tienen como consecuencia oscilaciones en la oferta y en los precios de los productos agrarios que no pueden ser contenidos por la Administración como en el pasado, ni tampoco por el sector, al menos en el corto plazo y nos lleva a situaciones como las que estamos sufriendo en la actualidad y que ya algunos habíamos anticipado que se podían llegar a producir.


4. ACCIONES EMPRENDIDAS POR LAS COOPERATIVAS

Finalmente, CCAE quiere dejar claro que las cooperativas están atendiendo a sus clientes como viene siendo habitual, poniendo a su disposición las cantidades que obran en su poder, eso sí, de forma escalonada para evitar situaciones de desabastecimiento en los últimos meses de la campaña, estrategia absolutamente razonable y lógica. En este sentido podemos afirmar que las principales cooperativas españolas están vendiendo más de un 10% de su producción cada mes, es decir, a estas alturas han vendido un tercio de su cosecha, lo cual es absolutamente normal y corresponde al porcentaje de todas las campañas.

Pero es que además, con el interés de garantizar un suministro estable las principales cooperativas cerealistas españolas han constituido un grupo de comercialización con el objetivo de tener un “pool” de producción a disposición del grupo, de tal forma que una eventual reducción en la cosecha en una determinada región de producción pueda a los clientes ser compensada por este pool y se garantice así el abastecimiento continuado.
Por otra parte y para dar una mayor transparencia y agilidad a las operaciones comerciales, las cooperativas y los almacenistas han ideado un modelo de contrato “CONVENCER”, que aportará una mayor seguridad a las partes contratantes y evitará controversias entre proveedores y clientes, con el fin de promover una política de abastecimiento a largo plazo que aporte seguridad a todo el sistema.

Para terminar conviene también mencionar el importantísimo papel que están desarrollando las cooperativas en la mejora de la competitividad de la producción de sus asociados, circunstancia que nos permite ser optimistas en un futuro inmediato en la medida en que se contribuyen a trasladar de una forma mucho más ágil y eficiente a la producción los impulsos y demandas del mercado y de los consumidores.