- Entrevista a la directora general de Cooperativa Ganadera de Caspe, reconocida como EAP y una de las entidades referencia en el sector porcino español.
Desde Cooperativas Agro-alimentarias de España seguimos con la serie de entrevistas a las Entidades Asociativas Prioritarias (EAPs) reconocidas hasta el momento por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En esta ocasión hablamos con Carolina Luna, directora general de Cooperativa Ganadera de Caspe, una de las entidades cooperativas de referencia en el sector porcino español.
Con más de cuatro décadas de trayectoria y un modelo basado en la integración de servicios para sus socios ganaderos, esta cooperativa se ha consolidado como el motor del proyecto empresarial Red Ganadera Caspe.
El significado de este respaldo institucional, los planes de inversión y crecimiento del grupo, los retos del sector porcino y el papel del modelo cooperativo para generar empleo, innovación y futuro en el territorio son los temas principales de esta entrevista.
PREGUNTA: Hace ahora un año Cooperativa Ganadera de Caspe fue reconocida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación como Entidad Asociativa Prioritaria (EAP) ¿Qué ha supuesto este reconocimiento para la cooperativa y sus socios en términos estratégicos y de posicionamiento?
RESPUESTA: El reconocimiento como Entidad Asociativa Prioritaria (EAP) ha supuesto un respaldo institucional muy relevante a nuestro modelo de negocio y a la trayectoria de la Cooperativa durante estos 40 años.
Para nosotros, ser reconocidos como EAP no es solo una distinción administrativa, sino el reconocimiento a un modelo cooperativo sólido, dimensionado y profesionalizado, capaz de generar valor económico y social en el medio rural. Este reconocimiento refuerza nuestra posición dentro del sector porcino nacional, y nos permite acceder a líneas de ayuda específicas, programas de formación e instrumentos de inversión en condiciones más favorables, lo que promueve abordar inversiones estratégicas y seguir ganando competitividad. Todo ello resulta clave en un contexto de elevada exigencia normativa y concentración de actores en el mercado.
Para nuestros 28 socios ganaderos, todas ellas empresas familiares arraigadas al territorio y la comunidad, supone una mayor estabilidad y una garantía de futuro, al formar parte de un proyecto cooperativo que invierte y genera valor en el territorio donde nace y donde está arraigado. El modelo cooperativo no se deslocaliza. La EAP es un reconocimiento al trabajo colectivo por el bien común, a la integración y al compromiso con el territorio, que refuerza esa visión estratégica y nos impulsa a seguir creciendo desde la eficiencia y la responsabilidad.
P: ¿Cómo ha evolucionado la actividad en vuestro ámbito de actividad durante los últimos años y qué nuevas oportunidades se han abierto?
R: Los hitos alcanzados en estos últimos 10 años refuerzan la sólida estructura, y visión de futuro del modelo de negocio Red Ganadera Caspe, que también ha demostrado su fortaleza en periodos dominados por la incertidumbre y volatilidad de los mercados, y en un entorno exigente, en el que hemos tenido (y tenemos actualmente con la situación de la Peste Porcina Africana) que abordar importantes retos propios de nuestro sector: impacto de la patología en sanidad, bioseguridad, impacto en exportación y mercados exteriores, nuevas exigencias en bienestar animal y en sostenibilidad, etc.
En los últimos 10 años, la Cooperativa ha experimentado una evolución notable tanto en facturación como en solidez financiera. En 2015 nuestra cifra de facturación se situaba en 111 millones de euros, y su valor prácticamente se ha duplicado en una década, alcanzando en 2025 más de 215 millones de euros. Al mismo tiempo, el Patrimonio Neto de la Cooperativa ha pasado de 8 millones de euros en 2015 a casi 34 millones en 2025, reflejando no solo el crecimiento económico-financiero, sino también la capacidad de la organización y el éxito del modelo de negocio de RED GANADERA CASPE para generar valor sostenible, garantizando la viabilidad de las empresas familiares y reforzando la posición de nuestro proyecto cooperativo en el sector.
Nuestra filosofía de trabajo se basa en dos conceptos clave: la eficiencia en costes de producción para ser competitivos, y una gestión responsable de la deuda y de las inversiones, asegurando un crecimiento sostenible. Ambos conceptos son esenciales para poder garantizar nuestra viabilidad y sostenibilidad a largo plazo en el sector. Esta forma de trabajar, desde la eficiencia y la gestión responsable de los recursos, nos permite avanzar con paso firme y emprender nuevos proyectos que refuercen el futuro común de la Cooperativa y de sus socios y colaboradores.
El último ejercicio 2025 se cierra con un balance positivo y estable en los principales sectores de actividad de la Cooperativa. Mantenemos una facturación de 215 millones de euros, con una fabricación de 250.000 Tm de pienso para alimentación porcina, un volumen de 650.000 cerdos comercializados y una producción cercana a los 77 millones de kg de porcino. Es decir, solo con la producción de la Cooperativa somos capaces de alimentar a más de 1,5 millones de personas, más que toda la población de Aragón. Nos consolidamos en el puesto nº 29 en el ranking de las empresas de mayor facturación de Aragón.
Estos datos, más allá de las cifras, reflejan el valor y el compromiso del equipo humano que hay detrás, formado por trabajadores, socios, ganaderos, transportistas y colaboradores, que hacen posible este proyecto común día a día. Un modelo basado en la cooperación, el esfuerzo compartido y el bien común, que nos permite sentirnos orgullosos de ser “productores de alimentos para el mundo”, en un sector global, exigente, responsable y altamente profesionalizado. Nos sentimos orgullosos de que en la Cooperativa no solo producimos alimentos: producimos futuro, producimos territorio y producimos vida, manteniendo una evolución coherente y alineada con nuestra planificación estratégica y el crecimiento gradual y sostenido que perseguimos como grupo.
P: La cooperativa afronta actualmente un ambicioso plan de inversiones, de aproximadamente 35 millones de euros de inversión ¿En qué consiste? ¿Qué impacto tendrá en la eficiencia productiva?
R: Tras finalizar en el periodo 2019-2025 el proyecto global de la nueva fábrica de piensos, que ha supuesto una inversión cercana a los 10 millones de euros, y cuya última fase de ampliación se ha completado con la nueva línea de granulación y post-pelleting que nos permite ampliar la capacidad productiva hasta 80 Tm/h, ahora nuestro foco se dirige a la inversión en granjas.
En los últimos años, hemos trabajado mucho en la eficiencia de las granjas de madres y transiciones, buscando optimizar la sanidad y productividad técnica, y promoviendo la producción de lechones de calidad y con buen peso de entrada a cebadero (más de 20 kg), mejor preparados sanitaria e inmunitariamente para el engorde, lo que se traduce en una mejor adaptación y mayor homogeneidad de lote de engorde. Prueba de ello es el desarrollo de dos nuevas transiciones, cada una de ellas de 12.000 plazas, ubicadas en Pallaruelo de Monegros (actualmente ya en funcionamiento) y en Chiprana, cuyo inicio de actividad está previsto para el primer semestre de 2026.
Nuestro plan de crecimiento actual se centra en el desarrollo del presente plan de inversiones 2026-2028, con una inversión prevista en torno a los 35 millones de euros, con la flexibilidad de las inversiones necesaria ante la situación derivada de la Peste Porcina Africana. Las inversiones desde Red Ganadera Caspe se centran en dos proyectos de granjas de multiplicación, una de 2.000 cerdas en La Almolda, y otra de 2.800 cerdas en el municipio de Valfarta, diseñadas con los máximos estándares de bioseguridad, sostenibilidad y bienestar animal, y con el objetivo de reforzar la diversificación y la garantía de suministro genético a nuestros socios y empresas de producción del grupo. Bajo esta misma premisa, también se adquirió en 2025 una nueva granja de multiplicación de 750 madres en el término municipal de Mequinenza, que ya se encuentra en funcionamiento.
Otro de los proyectos destacados para este 2026, es la apertura de una nueva estación de servicio anexa a nuestras instalaciones, ubicada en la Carretera de Maella de Caspe. Con este emprendimiento, pretendemos no solo ofrecer combustible de la más alta calidad suministrado por un proveedor líder en el mercado, sino que también representa un compromiso con el crecimiento y prosperidad de la comunidad local. Cada litro de gasoil consumido en nuestra estación de servicio tiene un impacto directo en la economía local y en nuestra acción social, generando empleo, impulsando el comercio y fortaleciendo el desarrollo sostenible y beneficioso de nuestra comarca.
P: ¿Y en la sostenibilidad de la entidad? ¿Qué otros proyectos o líneas de inversión están desarrollando en ámbitos como genética, digitalización, logística o gestión medioambiental?
R: La sostenibilidad es un eje transversal en nuestro modelo de negocio y en todas nuestras inversiones. Para la Cooperativa Ganadera de Caspe, es la base sobre la que construimos nuestro crecimiento, integrando de forma equilibrada la dimensión ambiental, social y económica. Solo cuando confluyen estos tres pilares, podemos hablar realmente de sostenibilidad.
En el ámbito medioambiental, nuestras actuaciones se centran en varias líneas clave. En primer lugar, la nutrición de precisión, formulando dietas adaptadas a cada fase productiva para maximizar la eficiencia y retención proteica, mejorar la digestibilidad y reducir el nitrógeno excretado y las emisiones. Apostamos también por la gestión sostenible de purines, promoviendo su valorización agrícola como subproducto de alto valor agronómico e impulsando la economía circular. Asimismo, desarrollamos proyectos estratégicos en energías renovables, con instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo en la fábrica de piensos y en explotaciones ganaderas, y la implantación de nuevas tecnologías como es la puritermia, lo que contribuye a reducir nuestra huella de carbono e impacto ambiental. Todas las nuevas inversiones en granjas e infraestructuras incorporan criterios de máxima bioseguridad, eficiencia energética y bienestar animal.
En cuanto a la estrategia genética, el plan de inversiones para reforzar nuestra estructura de granjas de multiplicación responde al compromiso de asegurar un suministro genético propio, estable y de la más alta calidad sanitaria, capaz de satisfacer las necesidades de nuestros socios y empresas de producción, manteniendo además la eficiencia en costes. Mantener el censo objetivo en cada explotación es fundamental, y para ello es imprescindible disponer de la genética adecuada, que permita incorporar nuevas líneas y mejorar los índices productivos y de transformación.
En el área de logística, el crecimiento del grupo y las mayores exigencias sanitarias y en bioseguridad, han convertido el transporte en un reto prioritario. Hemos reforzado la segmentación de rutas y los protocolos de limpieza y desinfección, priorizando la bioseguridad, incluso cuando ello supone menor eficiencia logística. Además, estamos incorporando nuevos vehículos propios para reforzar el control directo de los procesos, y elevando la exigencia en bioseguridad; Todo ello, acompañado de un compromiso constante con la formación continua de las personas, y especialmente, de nuestros chóferes, que desempeñan un papel clave en la prevención sanitaria.
La digitalización de los procesos productivos y de gestión es una apuesta global del grupo, con herramientas que nos permiten disponer de información en tiempo real y tomar decisiones de mayor calidad y con más agilidad, reforzando la eficiencia y sostenibilidad del conjunto del modelo.
P: El relevo generacional y la disponibilidad de mano de obra son dos grandes retos del sector ganadero. ¿Cómo afronta la Cooperativa Ganadera de Caspe esta cuestión y qué papel puede desempeñar el modelo cooperativo para atraer y retener talento en el medio rural?
R: El relevo generacional es un reto estructural del sector ganadero, marcado por la dificultad de atraer y retener a jóvenes profesionales en el medio rural. En la Cooperativa Ganadera de Caspe nos gusta más hablar del concepto de “solape generacional”, porque creemos en fomentar la convivencia entre generaciones, la transferencia de experiencia y la gestión de tensiones, para crear sinergias entre quienes estuvieron y quienes tienen que estar. Este enfoque permite que el conocimiento y la cultura empresarial se mantengan, mientras se incorporan nuevas ideas y energías al proyecto.
Nuestro modelo cooperativo facilita la incorporación de jóvenes al reducir riesgos individuales, aportar estabilidad, ofrecer acompañamiento técnico y permitir acceso a economías de escala, haciendo que la explotación sea viable y atractiva para las nuevas generaciones. La clave está en garantizar rentabilidad y profesionalización: explotaciones tecnificadas, con apoyo técnico y financiero, generan proyectos sostenibles y resilientes, y promueve que el ecosistema arraigado al territorio resulte atractivo para las nuevas generaciones, donde puedan encontrar un nicho de desarrollo a nivel personal y profesional.
Para impulsar el relevo, buscamos crear ecosistemas rurales atractivos, ofreciendo formación, servicios, innovación y redes de apoyo que hacen viable y estimulante la vida en nuestros pueblos. Parte de este enfoque incluye convenios de colaboración con institutos locales, centros de formación y universidades, que facilitan la formación práctica, el acceso a nuevas tecnologías y la conexión entre jóvenes estudiantes y explotaciones ganaderas e industria de la fabricación de piensos. Además, trabajamos en la comunicación y en la dignificación de la profesión ganadera, demostrando que ser ganadero es una actividad vocacional y exigente, pero cada día más profesionalizada, moderna y estratégica para la economía local y nacional, y que aporta orgullo y satisfacción personal.
La Cooperativa no solo produce alimentos de forma eficiente, sostenible y con la máxima calidad y seguridad alimentaria; También genera empleo estable, fija población y dinamiza la economía local. El modelo cooperativo se convierte así en una herramienta estratégica para asegurar el futuro del medio rural, combinando competitividad empresarial con compromiso social y territorial.
Sobre Cooperativa Ganadera de Caspe
Cooperativa Ganadera de Caspe es una Cooperativa de primer grado, constituida por 28 socios ganaderos, que son empresas familiares o empresas participadas por éstas con alto concepto de identidad propia y localizadas en el medio rural. La Cooperativa es la empresa líder y el motor del modelo de negocio Red Ganadera Caspe, un proyecto empresarial en el que la cooperativa participa junto con otras 9 empresas del grupo, articulando una estructura sólida, cohesionada y que desde 1985 dedica todos sus esfuerzos a rentabilizar al máximo las explotaciones familiares ganaderas.
Se dedican a la producción intensiva de porcino blanco y a la fabricación de piensos para sus 28 socios, una idea innovadora que les diferenció desde un comienzo. Actualmente, producen 250.000 toneladas al año y comercializan un volumen de más de 650.000 cerdos al año, lo que les permite ser eficientes en costes, al mismo tiempo, que ofrecen a sus socios un pienso de la máxima calidad.
Con más de cuatro décadas de trayectoria, la Cooperativa Ganadera de Caspe se ha consolidado como una organización pionera en integrar servicios para el sector ganadero, desde la fabricación de piensos hasta la genética porcina, la logística, el asesoramiento veterinario y la investigación en I+D+i y sostenibilidad. Este proyecto refuerza su compromiso con la innovación y la excelencia, garantizando que la producción se realice bajo criterios de eficiencia, calidad y respeto medioambiental.
Esta entrevista aparece publicada en el número 69 de la revista de Cooperativas Agro-alimentarias de España, abril 2026.
